Aniversario de Carlos y su madre Julia
Parece que ya ha pasado lo peor. La cena de Nochebuena. Pero no es así. No seáis ingenuos. La Navidad solo acaba de empezar. Queda Noche Vieja, Año Nuevo y Reyes. ¿Creéis que podréis sobrevivir?
Pues, aunque parezca imposible y sea muy duro decirlo, sí. Sobreviviréis.
Porque alguna fuerza se empeña en que no mueras, aunque el dolor sea mortal. Y estos días, lo único que hace es ahondar más en nuestras heridas. Verter el limón y la sal en nuestra herida. Porque, quién no tiene fechas para recordar; noches buenas, años nuevos, reyes magos.
Estas fechas son una crueldad para los que ya no tenemos motivos de felicidad. Pero esos somos unos cuantos. Los que tuvimos las desgracia de caer en la infelicidad. Los que perdimos el futuro, la esperanza y la fe. Porque, qué difícil es perder a nuestros hijos y seguir teniendo fe.
Porque ¿Quién decidió lo que era bueno para mí o para mi hija?
Lo peor no ha pasado, aunque nos digamos muchas veces que ya no nos puede suceder nada peor. Lo peor es la consecuencia de lo malo que ya nos ha pasado. Y no tenemos poder de decisión para terminar con lo peor.
Ayer fue el aniversario de otras muertes, entre ellas la de Carlos y Julia, que sin ir en una moto, murieron por los guardarraíles o quitamiedos. Vuestro dolor es también el mío.
Flor Zapata Ruiz, madre de Helena.