La Abuela Margarita
La abuela Margarita tenía 82 años y una figura rotunda como las madonas de cualquiera de las pinturas de Rafael.
La abuela Margarita era la abuela paterna de Helena y en estos dos últimos años, al igual que todos, ha ido muriendo un poco para estar más cerca de Helena.
Cocinera estupenda, su máximo interés es que sus hijos y nietos estuvieran lustrosos y comieran bien, si estabas delgado, algo no funcionaba, algo te pasaba.
Podía pasar horas cocinando los platos que sabía le gustaban a su familia y no escatimaba en condimentos y horas de elaboración.
La abuela Margarita murió el pasado día 10, después de unas semanas difíciles. Por suerte, hubo personas que le ayudaron a tener una muerte más tranquila y humana, cosa que los grandes hospitales aún no han contemplado .
Con ella se va no sólo una persona adorada por sus hijos y nietos, se van tradiciones, conocimientos de experiencias y las comidas tradicionales de nuestra tierra, con las que ella se encargaba en deleitarnos: el pisto manchego, asadillo, el ajo blanco, las migas, albóndigas, chuletas de cordero guisadas, etc.
Con ella también se pierde el aliño de aceitunas, en distintas épocas del año, así como de berenjenas al estilo de Almagro, que quién las probó, jamás volvió a comer de bote y las natillas que tanto gustaban a sus nietos.
Fue la primera mujer divulgadora de señales de cuidado para la seguridad vial. No había ni un sólo viaje que hiciéramos que no te recordara 50 veces "tened mucho cuidado con el coche, que es muy peligrosos, pasan muchas cosas", parece que lo anunciaba, los demás jamás pensamos que nos pudiera pasar algo.
Mi relación con ella fue de suegra y nuera, con todo lo que conlleva. Lástima que durante mucho tiempo no me diera cuenta, que es difícil para una madre compartir el amor de y por su hijo, con otra mujer.
Si es cierto que hay un más allá, espero que cuide a mi hijita.
Flor Zapata Ruiz, su nuera.