Fin de curso...
Bueno, pues ya se acerca el fin de curso, y más de un quebradero de cabeza para los padres. Para nosotros de momento no va mal la cosa. La guardería de Sofía sigue abierta todo el mes de julio y yo tengo vacaciones forzosas todo el mes de agosto así que cuadra bien. Por ahora, claro. Tengo un amigo que se dedica a ofertar ocio para los colegios. Sobre todo temas deportivos durante el curso y campamentos y otras actividades para las vacaciones. Ha dado con un filón. La última vez que quedamos hablábamos sobre la crisis general y cómo se está notando en la mayoría de las empresas. Él nos decía que sí, que mucha gente que conocía se quejaba de lo mismo, pero que él no había notado nada, que para librarnos de los hijos los padres siempre tenemos dinero. Vale, es una forma muy dura de decirlo, en la mayoría de los casos se trata de una imposición. Por horarios de trabajo, vacaciones y demás, no hay manera de organizarlo si no es recurriendo a los servicios de guardería, a los campamentos o actividades en el cole fuera del calendario escolar. Pero también es cierto que a veces simplemente necesitamos unas vacaciones también de nuestro trabajo de padres. Necesitamos tiempo para nosotros mismos, para estar en pareja, para aburrirnos, sin más...
Antes era más habitual la figura del padre que se quedaba "de Rodríguez" mientras la madre se pegaba todo el verano en el pueblo, en la playa o donde tocara con los niños. Ahora las madres también trabajamos y lo más parecido que se me ocurre es mandar a los críos con la abuela al pueblo. Por ahora mis hijos son pequeños, pero mi suegra ya lleva tiempo queriendo llevarse a Sofía una semana. Este año le hemos dicho que sí, que vale, que probaremos. La verdad es que la solución es perfecta (y no digamos nada cuando Guille sea más mayor y se anime a llevarse a los dos) Sofía lleva meses diciendo que quiere ir al pueblo, que se va a llevar la bici... está como loca. Y si el año pasado lo disfrutó, supongo que éste mucho más. Es más mayor, sigue siendo más bien tímida pero mucho menos que antes, con lo que con un poco de suerte empezará a relacionarse con el resto de críos más o menos de su edad (nuestra generación es la del nuevo baby boom, es un pueblo pequeñísimo, tendrá alrededor de 70 habitantes censados y los que vamos para el verano o para fiestas... no más de 200 o 300 como mucho. Pero hay cantidad de enanos. Menuda pandillita se van a montar. Bueno, ya sabéis que yo nunca había tenido pueblo hasta que me adoptaron en el de mi marido, pero él tiene los mejores recuerdos de sus veranos en el pueblo, con sus abuelos, o con sus tíos... con toda la pandilla de amigos, que se pegaban allí casi todo el verano, también con abuelos o con quien tocara. Me hace ilusión que mis hijos sí puedan vivir éso. Los campamentos sin embargo me llaman poco la atención. Supongo que porque yo sólo estuve en unos un verano y me gustaron más bien poco.

Y sí vale, lo reconozco, hay una parte de "pero qué anchos nos vamos a quedar", pero ¿no creéis que para los críos también es una buena opción? puestos a que de todas formas no van a poder pasar todas sus vacaciones con nosotros, ¿no estarán mejor entretenidos con amigos en actividades del cole, en campamentos, en el pueblo, en la playa o donde sea? Lo veo todos los días, Sofía se lo pasa mucho mejor entre semana, con sus ocho horas de guardería, que el fin de semana, que si a la calle, que si a jugar a esto, que si ya me he cansado, a jugar a esto otro, ahora a salir, ahora no quiero... y lo bien que se lo pasó en su fiesta de fin de curso... y eso que ya os digo que es más bien timidilla y que están todavía en una edad en la que no se relacionan todavía demasiado con los otros críos. Van jugando unos con otros pero más cada uno a su aire que otra cosa. Pero se le veía totalmente en su salsa a la tía, y sin parar de bailar...
Eso sí, yo os confieso algo. Por motivos de trabajo me va a tocar pringar todo un fin de semana de julio, y sin apenas parar por casa. Mi marido ha decidido que él se irá al pueblo con sus padres y con los niños y qué queréis que os diga... que me tocará trabajar, que seguramente acabaré hasta el gorro... pero ¡me muero de ganas por tener un fin de semana para mí solita!
¿Qué pensáis de estas cosas? ¿son buenas para ellos? ¿para los padres? ¿para los dos? ¿para ninguno?