Expuestos desde bebés

Hace unos días leí un artículo en el XL semanal que me sorprendió. Hablaba de un sustancia supuestamente tóxica, el bisfenol A, que está presente en los policarbonatos, un plástico con el que se fabrican cantidad de objetos de uso cotidiano, incluídos... ¡LOS BIBERONES! biberonLas autoridades sanitarias en Europa y EEUU defiende el uso de este material, asegurando que la exposición al bisfenol A es segura incluso en cantidades 25 veces superiores a las detectadas en los biberones, pero algunos investigadores no están muy de acuerdo con esta afirmación. Os dejo el link del artículo por si queréis ver más detalles, aunque si teneis tendencia a agobiaros con estas cosas os recomiendo que paséis de él. Yo no la tengo y después de terminar de leer me han entrado ganas de tirar todos los biberones de Guille.

 El caso es que es sólo una gota más en un enorme océano. Día a día estamos expuestos a radiaciones de todo tipo, a las microondas, a las radiaciones electromagnéticas, a todos los aditivos que se añaden a nuestra comida, a la de los animales que después nos comeremos..

Es curioso, ¿no? la esperanza de vida es ahora mucho mayor por los grandes avances médicos, y sin embargo, si hacemos caso a todos esos estudios, resulta que estamos más expuestos que nunca a sustancias dañinas para nuestra salud. En nuestras manos está minimizar algunas de ellas, pero contra otras muchas no tenemos nada que hacer. De la mayoría ni siquiera nos enteramos. Por no hablar de que según van los estudios así van cambiando las normativas. Sustancias que hasta unos años eran utilizadas sin problemas de repente se descubren peligrosísimas y son prohibidas inmediatamente. Quizás un tiempo más tarde surja otro estudio que desmienta al anterior y la sustancia en cuestión vuelva a ser de uso común. ¿Qué hacemos contra éso? Pues nada, supongo. Tendremos que fiarnos de las agencias alimentarias que velan por nuestra salud porque no nos queda más remedio, pero claro, luego salen problemas como el de las vacas locas y se le queda a uno cara de tonto. Si durante tantos años se ha permitido alimentar al ganado con piensos que resulta que eran peligrosos para los animales y para quienes nos los comemos... ¿cuántas barbaridades más se estarán haciendo que aún no hemos descubierto?

 Pero no pretendo ser alarmista ni mucho menos. Ni dejé de comer ternera cuando las vacas locas, ni pollo con la gripe aviar, ni dejé de usar el microondas en sus inicios, cuando se empezó a hablar de sus peligros para la salud, ¿os acordáis? ahora ya nadie los nombra, aunque también existen los famosos estudios según los cuales nos están matando poco a poco, como los móviles, y hasta los biberones de los bebés.. y que no se os olvide que los colorantes alimentarios provocan hiperactividad en los niños... En principio yo soy bastante escéptica con respecto a cualquier estudio que resulte demasiado alarmista pero no cabe duda de que todos los días estamos comiendo sustancias poco naturales y la experiencia demuestra que de vez en cuando efectivamente surge un problema gordo con estas cosas.

¿Qué podemos hacer? intentar comer sano, desde luego, reducir las comidas precocinadas o enlatadas, abusar de platos recién preparados a base de productos frescos... alimentospero si hasta éstos vienen llenos de insecticidas varios en el caso de frutas o verduras, o están influenciados por lo que le hayan echado a los piensos de los animales o por la contaminación del agua en el caso del pescado... vamos, que ni por esas nos libramos. ¿Habéis probado la alimentación biológica? reconozco que nunca he estado en una tienda bio ni he probado sus productos pero el hecho es que son una tendencia en alza. Supongo que porque cada vez hay más gente harta de no poder saber nunca lo que está comiendo. Los hay que hasta se pasan, llegando a sufrir un trastorno alimentario, la ortorexia (obsesión patológica por la comida sana y biológicamente pura), equiparable a la anorexia o la bulimia.

En cualquier caso, si con nuestros bebés nos preocupamos por que coman de todo y lo más sano posible: frutas, verduras, carne, pescado, lácteos... ¿por qué en cuanto crecen un poco ésto deja de tener importancia y los dejamos hincharse a comida basura, chucherías y todo tipo de bollería industrial? ¿por qué con nuestra propia alimentación no tenemos el mismo cuidado? La falta de tiempo no es una excusa. No hablamos de las comidas súper elaboradas de las grandes ocasiones. No cuesta tanto preparar unas verduritas y un filete o un pescado a la plancha. Y menos tomarse una pieza de fruta de postre o a media mañana.

¿Qué os parece? ¿no créeis que vivimos en un mundo de locos contrastes? ¿os sentís protegidos por las autoridades sanitarias? ¿os preocupa la incidencia en vuestra salud de las antenas de telefonía móvil, de estar todo el día con el aparatito pegado a la oreja? ¿y en la de vuestros hijos? ¿cuidáis su alimentación? ¿qué pensáis de las tiendas de alimentación biológica?

Publicado sábado, 12 de abril de 2008 21:43 por Mama_a_bordo

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