Niños y Semana Santa
No es que yo sea muy forofa de la Semana Santa, la verdad. Pero desde que soy madre me gusta cada vez menos. Antes al menos aprovechábamos para hacer alguna escapadita, pero ahora con niños... ¡si para salir de fin de semana necesitamos un trailer para transportar todos sus pingos! y luego los horarios, sobre todo de Guille, que no te dejan aprovechar nada el tiempo... nada, nada, que hasta dentro de un par de añitos por lo menos no me animo yo a escapadas cortas con los peques. Y para irnos sin ellos... uff, es que bastante abusamos de los abuelos ya entre semana como para dejarles también a las fierecillas en fiestas.
Así que estaba claro antes incluso de pensarlo. Nos quedábamos en Zaragoza. No teníamos pensado ir a ver ninguna procesión porque a ninguno de los dos nos llaman mucho la atención pero vivir en una zona más o menos céntrica tiene muchas ventajas pero también algunos inconvenientes. ¡He acabado hasta el gorro de tamborcitos nocturnos!
y eso que mi marido, siempre tan positivo él, me decía que no me quejara, que si viviéramos en Calanda... El caso es que a Sofía sí que le hacen gracia las procesiones. No es que hayamos ido de propio a ninguna pero vas por la calle y es inevitable cruzarte con alguna. Y sí, eso de aporrear tambores parece que le gusta... a ver si me va a salir cofrade...
Total, que lo que os decía, que a mí estas fechas cada vez me gustan menos: las procesiones me apetecen poco; el sentido religioso, pues bueno, qué os voy a contar de mí que no sepáis ya a estas alturas; como vacaciones, por ahora tampoco parecen buena idea; me ofrecí a preparar torrijas y entre mi sentido común recordándome que yo debería estar a dieta y mi marido torciendo el morro en plan "no me guuustaaan" pues nada, sin torrijas; la abuela del costi pensaba hacer buñuelos y al final tampoco se animó; ni nos animamos nadie a hacer un potaje de esos de vigilia, que a mí la vigilia me da igual, pero el potaje sí me gusta...
Total, que han sido unas vacaciones de Semana Santa que ni fú ni fá. Al menos nos ha medio cundido para hacer cosillas en casa, de estas que te vas dejando siempre para cuando tengas unos días de fiesta. Pero vamos, tampoco para tirar cohetes, no os penséis...
Así que no sé. Para el próximo año tendré que plantearme ésto de otra manera... aprovechar más estos días, vivirlos más, o de otra forma al menos. Para empezar, me gustaría desde luego que mis hijos conozcan el significado de la Semana Santa, como quiero que conozcan el de la Navidad. No me gusta que las fiestas se conviertan en puro "regalos" o "vacaciones" sin más. Pero ¿cómo se explica la Semana Santa a niños tan pequeños? se admiten todo tipo de ideas... Bueno, supongo que poco a poco, ¿no?, para el próximo año a ver si nos animamos a ver alguna procesión. Y no es que yo quiera que mis hijos participen en el sentido religioso (de intentarlo ya se encarga mi suegra), pero sí al menos que tengan unos mínimos conocimientos sobre lo que significan las fiestas católicas (de momento, ya que son las que se celebran en nuestro país, cuando sean más mayorcitos ya procuraré despertar su curiosidad por las celebraciones de otras religiones)
Y a vosotr@s, ¿qué os gusta hacer para Semana Santa? ¿la vivís con auténtico sentido cristiano o como meras vacaciones? ¿cómo se la explicáis a vuestr@s hij@s?¿participáis en las procesiones? ¿hacéis el via crucis? contadme cómo vivís vosotr@s estas fechas tan importantes para la religión católica.