¿De tal palo tal astilla?
"Quien a los suyos parece, honra merece". Eso decía siempre mi abuela. Y ya se sabe que es deporte nacional, en cuanto nace un niño, liarse a sacarle los parecidos familiares. A pesar de que todo bebé se parece más bien a un monito pelado tirando a feo (menos mis hijos, claro, que eran guapísimos hasta de recién nacidos... y no es porque yo sea su madre... ejem...) El caso es que la genética es la genética, claro, pero a veces es traicionera y se le ocurre recurrir a algún antiguo gen para definir los rasgos más distintivos del bebé y de dos padres morenos de ojos negros sale un bebito rubio, rubísimo, con ojos azules resplandencientes. Claro, que también los rasgos cambian. Mi marido de pequeño era rubito y regordete y ahora... bueno, las que lo conocéis lo podéis atestiguar. Delgado y de pelo negro como el tizón.
¿Y qué hay de las habilidades? ¿serán también genéticas? pocos hijos de grandes músicos han tenido renombre, si salvamos a la saga Strauss. Parece que el talento artístico no se hereda. Menos mal, porque si mis hijos lo tienen que heredar de nosotros van apañados... ¿y la habilidad para la pintura o la escultura? tampoco me suenan sagas familiares de este tipo de artistas... ¿será que definitivamente el talento artístico no es genético?
Lo que sí parece que se hereda es la predisposición a ciertas enfermedades. Afortunadamente yo en éso he salido a mi padre, que siempre ha tenido una salud de hierro. Mi madre en general también, pero no me haría ninguna gracia haber heredado esa tendencia suya a las jaquecas repetitivas. Y tiemblo de pensar de que a su edad me vaya a salir a mí también el azúcar alto. Con lo que me gusta a mí el dulce... pero no, de momento parece que en cuestión de salud me parezco a mi padre. Físicamente también, de hecho. Mi hermano sin embargo, es más un calco de mi madre. Pero es curioso, mucha gente me ha sacado también un gran parecido con mi abuela materna y, de hecho, viendo fotos suyas de joven es cierto que nos parecemos mucho. Curiosidades de la genética, supongo.
Pero algo más que genes tiene que haber. El hecho es que la convivencia también marca parecidos. Determinados estilos de vestir, de peinarse, de andar, de comportarse... hábitos compartidos. Supongo que todo éso hace tanto o más que la genética. No hay más que ver los tan comentados parecidos dueño-mascota
Siguiendo con curiosidades, os invito a participar en un curioso juego. ¿Queréis saber a qué famoso os parecéis? visitar esta página y en pocos segundos os lo dirá. ¡A mí me ha salido Andie Mc Dowell! probad también los morphs... anda, si tienen algo para hacer el árbol geneálogico... me guardo esta página para seguir investigando en ella... ¡me gusta!
¿Y de quién habré heredado yo el gusto por estas chorradas? si en mi casa es nombrar cualquier cosa de estas y que me miren con cara de "ya está la loca diciendo tonterías"
Pero siguiendo con los parecidos... también hay quien afirma que marido y mujer llegan a parecerse con el tiempo. ¿Tiene ésto algún sentido? quizás sí, si aceptamos que la convivencia en efecto, marca similitudes. Ésto explica también por qué niños adoptados se parecen tanto a sus padres adoptivos o, poniéndonos en otro caso más desagradable, por qué aquél niño de quien todos decían que era clavadito a su padre, resulta ser hijo de otro. La teoría afirma que el ser humano es un gran imitador, extraordinariamente sensible a los signos corporales de sus semejantes, algo muy estudiado en las teorías de la comunicación.
¿Qué opináis? los parecidos familiares son genéticos? ¿culturales? ¿fomentados por la convivencia? ¿un poco de todo? ¿a quién os parecéis más vosotr@s, ¿y vuestr@s hij@s?