Aunque no haga falta un día del padre...
Aprovecharemos la ocasión para hacer un post especial: Para mi padre, para el padre de mis hijos, para el padre de mi madre, único abuelo al que conocí, para los padres de mis amigas, y para todos aquéllos padres que, con sus comentarios y experiencias, han ido configurando esta parte de mi visión de la vida, mi relación con mis hijos.
"Cuando un hombre se da cuenta de que su padre tal vez tenía razón, normalmente tiene un hijo que cree que está equivocado". Charles Wadsworth
Es difícil ser padre, ¿verdad? en ocasiones resulta muy divertido, casi siempre enormemente gratificante, la mayoría de las veces simplemente agotador...
pero hay pequeños detalles que hablan por sí sólos. Esta mañana le he preguntado a un compañero de trabajo por su hija de pocos meses. Se le ha dibujado la mayor sonrisa que le había visto nunca. Pero no soy yo la más adecuada para hablar desde el punto de vista de un padre. Para eso os invito a visitar este blog.
Mi intención hoy era dejar mi pequeño homenaje a los padres. A los que, como el mío, o como mi marido, siempre han estado presentes al 100% en la educación de sus hijos, han bañado, cambiado pañales, dado biberones, jugado, castigado, consolado, acompañado al médico... se han despertado varias veces en una misma noche para atender a sus lloros. Pero también a aquéllos que, por las razones que sean no han podido disfrutar (o sufrir) con tanta intensidad de sus retoños. Porque un padre siempre es un padre, y, salvo excepciones (algunas incluso muy graves) siempre se esfuerza, con mejor o peor resultado, por hacer lo que considera mejor para sus niños. Nunca entenderé al padre que maltrata o incluso mata a sus hijos, al capaz de violar a su propia hija, al que los abandona a su suerte sin el menor remordimiento de conciencia. Para ellos no tengo palabras porque no sabría qué decirles, ni tampoco tendría ninguna gana de hablarles.
Para todos los demás, incluso para los que no lo están haciendo demasiado bien pero lo siguen intentando día a día, sí tengo algo que compartir. Un poema de Matilde Alba Swann que he descubierto hace poco:
POESÍA AL PADRE
Cuando venga tu padre...
Inútil amenaza, tú seguirás jugando,
y romperás los vidrios, si quiere el pelotazo,
y harás mal los deberes, si asciende por tu mente,
airoso y desplegado, tu sueño en barrilete.
-Cuando venga tu padre...
Mas tu padre comprende,
y escuchará los cargos fingiéndose enojado,
hasta que tú te alejes.
Después, dirá en voz baja,
que así como ésta tuya, fue traviesa su infancia.
Y en tendido descanso, desandará dichoso
los ojos entornados, los días de "rabona",
los juegos en tejado, el rostro de la madre
y aquel padre tan hombre que los dejó temprano.
Y sentirá de pronto el terror de perderte,
o de que tu lo pierdas, y buscará tus pasos,
e irá con tu recuerdo trepando
hasta la rama lejana de aquel árbol,
follaje, como entonces,
refugio de ese miedo de suelo de los pájaros.
-Cuando venga tu padre...
y quien llega es un niño adormecido en hombre,
que en vez de reprenderte, se enternece añorando.
Y ahora os invito a dejarme vuestras propias reflexiones o, si lo preferís, a dedicarles desde aquí unas palabras a aquéllos padres que hayan marcado vuestras vidas, el vuestro, el de vuestros hijos... Vosotr@s diréis.
Lamamma