¡Mamá quiero ser artista!
El otro día se quedó mi marido enganchado en algún programa de esos tipo OT que han ido proliferando, no me preguntéis cuál era, ni idea, pero bueno, estaban con los castings en busca de nuevos talentos. Yo no sé qué estaría haciendo pero desde luego no me estaba enterando de nada porque cuando mi marido intentó luego comentarme algunas actuaciones no sabía de qué me estaba hablando. Y eso que soy consciente de haber estado con él en el salón, pero no sé, estaría escribiendo por aquí o algo así.
El caso es que uno de sus comentarios fue un clásico en él, "no entiendo cómo unos padres pueden meter a sus hijos en semejantes berenjenales". Y la verdad es que no le falta razón. Un concurso de ese tipo entraña un buen nivel de competitividad, pero si encima te planteas que hasta los castings van a ser retransmitidos para mofa y escarnio de los aspirantes... Ya me gusta poco lo de meter a los críos a concursos infantiles, pero hacerles competir con adultos y ponerse a su nivel me indica una flagrante falta de sentido común. Otra cosa es que el niño cante y baile la mar de bien, y lo haga en familia, o en el cole. Hasta que le veas que de verdad tiene talento y decidas apuntarlo a clases para que al menos se forme bien y en el futuro decida si quiere y puede dedicarse a ello profesionalmente.

Lo que no entiendo, y si alguien lo hace que por favor me lo explique, es cómo se puede coger a niños, desde bien tempranas edades, y ponerlos a hacer un casting, rodeados de adultos, delante de una cámara de televisión y con ciertas probabilidades de acabar saliendo en todos los zappings de la programación. Ya no entiendo cómo un adulto puede prestarse a eso, sobre todo algunos, que hay que ver la poca vergüenza (y el poco talento) que tienen. Vamos, que yo talento artístico cero, que no me meto con eso, pero tampoco se me ocurre presentarme a un programa de esos. Pero bueno, vale, si eres mayor de edad, tienes claro que ése es tu mundo y quieres convertirlo en tu profesión, no te va a quedar más remedio que entrar en esa vorágine de medios de comunicación y competitividad extrema, a la fuerza te vas a tener que exponer a la crítica del público y los periodistas, críticos o jurados... pero es tu decisión, y se supone que la has meditado bien y has decidido correr unos riesgos y si te has equivocado te has equivocado tú.
Pero de ahí a que tú estés pasándotelo pipa en familia cantándoles la última de Shakira, bailecitos incluídos, y las personas que se supone que más te quieren en el mundo decidan que "oigh, que monísima es mi niña y cómo mueve la caderita" y acabes en un plató de televisión. Pues qué queréis que os diga... que no, que yo eso no lo entiendo. Y habrá quien haya nacido para ello y sea el mayor favor que se les pueda hacer, no digo que no. Como hay niños que son excelentes actores, disfrutan con la interpretación y como además se lo toman como un juego se lo pasan estupendamente (siempre que a sus papás no les entren los delirios de grandeza y acaben matando a la gallina de los huevos de oro) Supongo que la diferencia está, para empezar, en el tratamiento que le den los padres. Que sean quienes promueven, idean y empujan o simplemente apoyen una afición de sus hijos, velando de paso por ellos. Y tampoco es lo mismo apuntarlos a una agencia y acudir si te llaman, o llevarlos a algún casting que sea especialmente interesante, que llevarlos a mata caballo de prueba en prueba o meterlos en un concurso de televisión como los que se están viendo últimamente. Vamos, yo es que lo traslado a mi terreno y me imagino a media España viéndome realizar una entrevista de trabajo y me pongo mala, ¿vosotr@s no? ¿os expondríais de esa manera? y lo más importante, ¿expondríais así a vuestros hijos?
Lamamma