Enseñando religión...
Artículo escrito desde el punto de vista de una atea (que no agnóstica, Espontánea, son cosas distintas)
Para mí hay dos facetas perfectamente diferenciadas: una cosa es la enseñanza de la religión como concepto global, incluyendo las distintas creencias, su historia, su influencia en el desarrollo político y cultural de los pueblos, etc. y otra la formación religiosa de cada persona, que obviamente se centra únicamente en la religión escogida.
La primera parte creo que debería ser asignatura obligatoria en cualquier plan de educación. Me parece tan importante para un niño el conocimiento básico de las grandes religiones del mundo como del medio natural, la geografía o la historia en general, pero nuestro desarrollo está íntimamente ligado a dos religiones fundamentales, la musulmana hasta la reconquista, y la católica desde entonces hasta nuestros días. Sí vale, la mayoría de nuestras tradiciones actuales están ligadas sin duda al catolicismo, pero no olvidemos que la época musulmana fue una de las de mayor esplendor cultural en la península. Aparte de sus avances en filosofía, astrología, agricultura, medicina y otras ciencias (matemáticas, óptica... la lista es interminable) a ver quién es capaz de plantarse delante de la Alhambra de Granada y negar la herencia musulmana de España. O, tirando más para casa, os invito a contemplar cualquiera de las muestras de nuestro impresionante arte mudéjar (no perderse el panel lateral de la Seo de Zaragoza, en sus orígenes mezquita), o el Palacio de la Aljafería, considerado una de las cimas del arte hispanomusulmán, que sirvió de inspiración para la posterior construcción de la propia Alhambra y, posteriormente, con las reformas y ampliaciones de los Reyes Católicos al convertirlo en su palacio, marcó el inicio de lo que sería el arte mudéjar aragonés. Por cierto, si no lo habéis hecho ya, os recomiendo encarecidamente leer "El Salón Dorado", de José Luis Corral. Una preciosidad sin desperdicio alguno.

A ver, que me voy del tema... pues eso, que creo que debería darse una aproximación, más o menos extensa según la edad de las criaturas, a las más importantes religiones del mundo, incluídas las antiguas mitologías. Sin embargo, pensando como española, estoy de acuerdo en dar la mayor importancia al catolicismo, que tanto marca nuestras vidas día a día, nos guste o no, aunque también a la historia y las bases de la religión musulmana. No sólo por su influencia histórica y artística en nuestro país, sino también por nuestro presente. Opiniones sobre la inmigración aparte, que ni de lejos es el tema de este blog, el hecho cierto es que en nuestros días hay cada vez más musulmanes en España y nada hay más peligroso para la convivencia de distintas razas y religiones que la ignorancia, así que cuanto más sepan nuestros niños sobre la religión y las costumbres de sus compañeros musulmanes ¡y ellos sobre las nuestras!, menos problemas tendremos todos en el futuro. Vale, es una aproximación extremadamente simplificada del problema, pero no por ello es menos válida, sólo que hay muchísimos más puntos que contemplar. Y me estoy enredando otra vez, ¿verdad?
Pero creo que, sobre la primera faceta de las dos que os comentaba al principio, ya he dicho todo lo que quería. Ahora viene cuando me echáis los perros al hablar de la segunda. La formación individual en una u otra religión. Ésta es la que yo no concibo como parte de ningún programa educativo oficial. Para mí el colegio es un lugar donde estudiar conceptos, corrientes, historia, geografía, ciencias, letras... todo lo que sea conocimiento puro. Incluído por supuesto el conocimiento de las religiones en general y de la mayoritaria del país en particular. Pero porque me parece algo de cultura general. O como decía Espontánea en un comentario al post de las Navidades, cuentos que deben conocerse como se conoce Caperucita Roja o Blancanieves (por cierto, genial lo de las vacaciones por el día en que rompió el espejo la madrastra, ahí estuviste sembrada) Yo no habría encontrado mejor forma de explicarlo.
Pero de ahí a que sea el colegio quien se encargue del desarrollo cristiano del alumno va un mundo. La preparación para la comunión, para la confirmación (otro día hablaremos de bautizos si os parece), en fín, no sé, para todas las etapas que se supone que debe ir superando un católico, para mí éso es algo que pertenece al ámbito de la familia y de las parroquias (hablando siempre del catolicismo pero es extrapolable a cualquier otra religión cambiando parroquia por mezquita o sinagoga o lo que toque en cada caso). Incluso a nivel exclusivamente teórico, no me parece bien tampoco que la formación escolar en religión se limite al catolicismo, aunque sí, tiene una importancia fundamental en nuestro país y en nuestras tradiciones, hasta para los ateos, que en cualquier momento nos encontramos con un "vaya por Dios" en la boca. Y no es que nos falle el subconsciente ni nada de eso, es simplemente que la religión está tan metida a fuego en todo lo nuestro que no hay quien la despegue del lenguaje ni queriendo.
Y el caso es que, teniendo la idea de lo que quiero tan clara, no soy capaz de encontrarlo para mis hijos. Próximamente hablaremos también de la elección del colegio, pero por la edad de Sofía ya os podéis imaginar que es un tema que nos viene trayendo de cabeza desde hace ya algún tiempo. Por distintos motivos que no vienen al caso, tenemos escogidos dos colegios favoritos. Uno es concertado religioso, el otro es totalmente laico. En el religioso obviamente le van a hablar del catolicismo pero nada más. ¡Pero es que en el laico ni siquiera eso! Yo personalmente preferiría el laico, como os imaginaréis, pero tampoco quiero que mis hijos sean unos incultos religiosamente hablando. En cualquier caso, tengo muy claro que salga lo que salga al final, me tocará complementar la formación de mis hijos en este sentido. Si me he negado a bautizarles es para que puedan escoger ellos mismos, pero no se puede escoger sin tener la información adecuada, así que de momento me estoy dedicando a aprender yo misma sobre distintas religiones (os recomiendo un libro fantástico que las explica de forma clara y sencilla: "Religiones del Mundo", de Michael D. Coogan) Y hasta aquí puedo leer...
¿Qué opináis?