Y nos dieron las 10 y las 11...
O de cómo acostar a las criaturas a una hora decente...
Y hombre, yo no es que me pueda quejar demasiado, vistas algunas cosas que me cuentan otros papis, pero aún así últimamente nos estaban dando las mil con estos chicos. Sofía hasta este verano tenía una rutina fantástica de sueño. La bañábamos, cenaba, leíamos un cuento juntos y nada, me quedaba menos de medio minuto con ella y me hacía salir del cuarto y se quedaba ella solita tan feliz. Pero fue volver de las vacaciones y echarse a llorar en cuanto me iba. Supongo que ahí cometimos el error de hacerle caso las primeras veces pensando que sería una racha tonta y pronto se le pasaría. Pues de eso nada. El tiempo pasó y al problema de que cada vez terminaba más tarde con la cena y la leche con cereales de después, se añadió que había que quedarse con ella hasta que caía dormida.

Por otro lado, Guille: ése se me queda frito mamando así que por esa parte no me preocupa (bueno, me preocupa que coja esa rutina y luego no sepa dormirse sólo pero como las pocas veces que acaba de comer y sigue despierto lo echo a la cuna y se queda tranquilo, la preocupación es mínima por ahora) El problema es que, a pesar de algún día suelto en que ha dormido mejor, el tío pelma se estaba despertando otra vez cada dos horas. Y una tiene paciencia con sus hijos, más de la que nunca habría pensado, pero todo tiene un límite.
Así que desde hace unos días hemos decidido ponernos firmes en el tema sueño. Me leí de cabo a rabo el libro de Supernanny sobre este tema (la colección que está saliendo ahora con El País) y terminó de convencerme de que esto no podía continuar así. Ya hacía unos días que una prima nuestra, que también tuvo problemas con el sueño de su hijo, nos dijo que le había comentado el pediatra que nada de pecho por la noche, que lo cogen como vicio y se despiertan y aunque no tengan hambre lo piden igual. También Supernanny afirmaba que un niño que toma ya sólidos no tiene por qué no dormir de un tirón, así que, lo siento Guille... se va a terminar lo de la tetadica nocturna. Pero como me da mucha penita quitársela porque por el día ya casi no le doy, pues ando resistiéndome y por ahora sólo le he quitado una de las tomas. Se estaba despertando sobre la una, sobre las tres y luego ya a las cinco y pico o seis. De momento nos planteamos quitarle la de las 3. ¿Resultados? por ahora irregulares. Empezamos el viernes pasado y sólo conseguimos que cada vez que se despertaba y no le dábamos nos costara una hora que volviera a dormirse... unos lloros... como hambre no puede tener no le damos bibe a cambio sino el chupete. Todas las veces hemos tenido que cogerle en brazos también para calmarle. Sin embargo, esta última noche ya se ha saltado el despertar de la una. Ha aguantado hasta las 3 y pico y luego hasta las 6. A ver esta noche qué toca... en cuanto se acostumbre a una toma menos le quitaremos otra y así hasta que duerma del tirón.
Y en cuanto a Sofía, pues bueno, desde el viernes también se ha terminado eso de quedarnos con ella. El primer día se tiró una hora de reloj llorando y llamándonos. Nosotros entrábamos de vez en cuando o le hablábamos pero enseguida nos volvíamos a salir. Al segundo día lloró un poquito pero enseguida se calló. Pero el tercer día, nuestro gozo en un pozo, los lloros volvieron a durar cerca de una hora. Hoy ha estado llorando un buen rato y ni que le habláramos ni dejarle un muñeco ni nada... sin embargo, ha entrado su papi, le ha dado un besito, ha vuelto a salir y listo, ya no ha vuelto a llorar... a ver si va a ser ese el interruptor para desconectarla...
En cualquier caso, no era ese realmente el tema del post de hoy. A lo que iba yo es a los horarios de acostar a los niños. ¿A qué hora acostáis a los vuestros? Yo intento tener a Guille dormido sobre las 8:30 y a Sofía entre 9 y 9:30 como mucho, pero aún empezando con el baño a las 7:30 no es nada fácil y más de una vez nos dan las 10 o más con Sofía y pasadas las 9 con Guille. Por comentarios de otros padres que he escuchado, lo nuestro no es nada, los hay que acaban con los niños a las 12 de la noche, pero a mí eso ya me parece inhumano. Vamos, con lo que sufro yo cuando me acuesto más tarde de las 11... como para quedarme hasta esas horas con los críos y sólo a partir de entonces tener un ratito para mí y para mi pareja... ¡que nos levantamos a las 6! Contadme, ¿cuáles son vuestros horarios? ¿seguís una rutina fija para acostarlos? ¿habéis utilizado algún método para enseñarles a dormir? yo le tengo una tirria tremenda al Estivill y ya me mosqueé cuando lo ví en el libro de Supernanny pero me desenfadé enseguida con ella cuando ví que proponía otro plan alternativo, mucho más de mi gusto y, creo, que más de su estilo, por lo que he visto y leído hasta ahora sobre sus métodos.
Lamamma