Mis bellos durmientes
No os vais a creer lo que voy a contar aquí. Lo entiendo. Yo tampoco me lo creía cuando otras madres me hablaban de fenómenos tan aparentemente paranormales. Y sin embargo, primero Sofía y ahora Guillermo me demuestran que sí, es posible y de hecho ocurre. Guillermo, con sus dos meses y una semana, lleva dos noches durmiendo ¡9 horas de tirón! sí, sí, como lo oís, y además, con tan buena puntería que se duerme entre 9 y 9 y media para despertarse a las 6:15, más o menos la hora a la que yo tengo que empezar a moverme para llegar a tiempo de darle a él el pecho, ducharme, desayunar, sacarme leche para sus biberones de la mañana, despertar a Sofía, darle su desayuno, vestirla, tratar de dejar al menos las camas hechas (a esto no siempre llego) y llevármela a la guardería mientras algún abuelo se lleva a Guille a su casa. Mañanitas ocupadas las mías... Entre tanto mi marido, como entra a trabajar antes que yo, se va sin ni siquiera haber visto a Sofía y me deja a mí con todo la empanada. No está mal, ¿verdad? levantarse a las seis para entrar a trabajar a las 9. Claro que después de dejarla en la guardería tengo que volver a por el coche (la guardería está muy cerca andando pero para ir con coche tendría que dar más vueltas que un tornillo por esto de los sentidos únicos de las calles) y el trabajo lo tengo a unos 20 minutos del garage...

Pero no me voy a quejar, no podría... he tenido la gran suerte de tener unos hijos descendientes directos de marmotas y lirones. ¿Secretos? pues no lo sé, yo creo que en esto influye mucho la suerte, pero también he ido aplicando una serie de truquillos, que saqué de aquí y de allá, que digo yo que algo habrán hecho también...
El primero es de cosecha propia y sé positivamente que no ha servido para nada pero oye, por si acaso... creo que ya os he contado alguna vez que durante el embarazo de Sofía le repetí una y mil veces la misma cantinela: "por el día, jugamos, comemos y hacemos todo lo que quieras, pero la noche es para dormir" Es obvio que es una tontería, lo sé, pero oye, como Sofía me salió tan dormilona, yo por si acaso hice lo mismo con Guille...
Ahora más en serio. Algunos consejos que sí que estoy segura de que funcionan (aunque sigo pensando que es cuestión de suerte que el niño salga dormilón)
- Acostumbrarle desde el primer día a distinguir el día de la noche. Es decir, durante el día que duerma, por supuesto, pero nada de meterlo en una habitación silenciosa y a oscuras. Eso queda para el sueño más profundo de la noche. Por el día lo mejor es tenerlo en la misma habitación en que esté el resto de la familia, con los ruidos habituales de la casa, sea tele, conversación... hombre, tampoco es cosa de ponerse a dar gritos, claro, pero nada de "sssshhhh. que está dormidito..." por el dia debe acostumbrarse a sueños más ligeros.
- Habituarle a una rutina fija por las noches. Por ejemplo, paseo, baño, masaje, cena y a dormir. O si son más mayorcitos, un ratito de juego o lectura después de la cena puede estar bien. Esto yo no lo cumplo muy a rajatabla que digamos pero en teoría es una buena idea y de hecho procuro hacerlo, aunque no siempre se puede.
- Algo que hice con Sofía pero no he podido repetir con Guille fue meterla a dormir desde el primer día a su cuarto. Sí, vale, es muy cómodo para darle el pecho tenerla al lado de la cama, pero el bebé duerme mejor en un cuarto para él sólo y si se acostumbra a eso desde el principio luego no tienes que afrontar el cambio a su habitación. Con Guille ha sido imposible por problemas de espacio. Mi casa sólo tiene dos dormitorios y la idea es que durante unos años los hermanos compartan cuarto. Pero claro, no desde el principio. Guille es una marmota pero no tanto y no era cuestión de que fuera despertando a su hermanita durante la noche, con lo bien que duerme ella... Así que de momento, y hasta que coja un horario de sueño más
similar al de su hermana, seguirá durmiendo en nuestro cuarto. Y no creais que me gusta... si hubiéramos tenido otro dormitorio sin ninguna duda habría dormido en él desde el primer día. Lo encuentro más cómodo para todos. Para él mismo el primero, y desde luego para nosotros, porque no es lo mismo tener que levantarte o acostarte sin poder encender luces ni hacer mucho ruido que poder moverte libremente por tu propio dormitorio.
Y creo que esto es todo. ¿Algun@ tenéis algún otro truquillo para mejorar
el sueño de los peques? ¿cómo duermen los vuestros?