Conceptos de familia
El otro día pillé a medias un programa de radio en el que hablaban de lo distinto que es el concepto de la familia en España o Italia del resto de Europa. Por otros países son como más despegados pero aquí, a pesar de que las cosas también están cambiando, parece que nos preocupamos mucho más por mantener una unidad familiar.
Yo la verdad es que nunca he sido demasiado familiera (absolutamente nada,

pensarían algunos) pero he de reconocer que desde que nació Sofía le doy mucha más importancia al núcleo familiar. Aparte del hecho de que los abuelos me estén rindiendo un servicio impagable como canguros, lo cierto es que desde entonces me tomo mucho más en serio todo esto. Quiero que mis hijos tengan una estrecha relación con sus tíos y sus abuelos. Desde el principio me he obligado a mí misma a huir de esa tendencia tan típica de llevar a los niños siempre con nuestros propios padres y no con los suegros. Está claro que depende de circunstancias, pero en mi caso vivimos todos aproximadamente a la misma distancia unos de otros y en las dos casas tienen la misma disponibilidad, en cada una hay uno que ya no trabaja y otro que sí. Y no es que vaya calendario en mano contando los días que cada uno de mis hijos ha pasado con unos u otros, pero sí que me gusta que vayan alternando un poco. Al fin y al cabo, para mí unos son padres y otros suegros, pero para ellos son todos abuelos por igual.
Por otro lado, ese apego a la familia tiene también sus inconvenientes. Para empezar creo que es algo que nos limita mucho laboralmente. En otros países tienen menos inconvenientes para irse a trabajar allá donde les surja la mejor oportunidad, pero aquí parece que nos tira siempre más la familia. Como mucho nos desplazamos por amor, pero por trabajo es más raro. Bueno, igual cuando eres más joven sí, porque te apetece probar cosas, ver mundo, tener distintas experiencias... pero yo creo que no vas nunca con la idea de quedarte mucho tiempo.
Yo misma le doy de vez en cuando vueltas a la cabeza a la tentación de volver a vivir en Francia. Tanto mi marido como yo hemos vivido un tiempo allí así que conocemos el país y el idioma. Su empresa tiene su sede en Lyon y otra sucursal en París y yo tengo clientes en ambas regiones a los que podría acudir en un primer momento en busca de trabajo. Y sin embargo siempre me tropiezo con lo mismo. ¿Y mis hijos? ¿les voy a privar de ver tan frecuentemente como ahora a sus abuelos? ¿Y al revés? ¿qué iban a hacer estos abuelos acostumbrados a ver a sus nietos todos los días si saltamos los pirineos? Y sin embargo mira que es una idea que me atrae... y si no tuviéramos hijos igual hasta lo habríamos hecho ya, pero al final la familia tira más. Y según me recordó ese programa de radio, apenas entreoído, eso sólo nos pasa a los italianos y a los españoles (hablando de Europa, claro)
¿Qué pensáis? ¿Es bueno darle tanta importancia a la familia? ¿deberíamos ser más despegados? yo os confieso que desde que tengo hijos me he vuelto toda una mamma de película italiana (de ahí mi firma) Me resisto a mudarme de ciudad, y hasta me resisto a mudarme a las afueras de Zaragoza porque me gusta estar cerca de mis padres, y también de mis suegros (sé que a algunas se os pone la carne de gallina al leer esto, pero qué se le va a hacer, para mí también es importante llevarme bien con ellos, son la familia de mi marido y de mis hijos, y por tanto también parte de la mía) ¿Me estaré volviendo loca? ¿Cómo lo véis?