Es mía porque me hizo sentir,

no es de nadie más porque la siento yo sola,

no es  para mí, no soy su destinataria,

no tiene explicación por ese motivo.

Es como ese sueño que no se hará nunca realidad,

hermoso, sutil, un jirón de niebla sobre el suelo embarrado,

bruma azul sobre el horizonte negro,

olas en las nubes, relámpago  de tormenta seca.

Un aguacero suave,

un susurro imperceptible,

un fru fru de seda salvaje,

un sonido con sordina...

el lenguaje del corazón:

Inexplicable

Incoherente

Intransmisible

Interior.

Sólo audible para quien lo oye in,

sintonía en off desde el exterior,

Ajena, ausente, incomprensible, inaudible, muda, callada, distorsionada, inútil.

Mía, yo.

C. R. C. (08-02-2010)

 

 

Y estabas allí, donde el aire se hace beso,
en el recodo perdido del camino sin salida,
en un bosque, en una noche, en un sonido acallado,
una dormida mujer se sorprendió despertando.


¿Recuerdas? Estremecida, repetía, estremecida.
Se sentía estremecida, se estremeció despertando.
Aquel olvido de todo, aquel suspirar negando.
Aquella mujer dormida se estremecía soñando.

 

C.R.C. (01-02-10)

 

...mi vida la embellece una esperanza azul...



María Elena...


suena a...

sueño en azul...

 

 

<p><a href="http://www.youtube.com/watch?v=Qb-EZ0iIVnQ">http://www.youtube.com/watch?v=Qb-EZ0iIVnQ</a></p>

 

Lo que nos atrapa de la belleza no es el detalle es su ángel. Nos paramos ante una puesta de sol sin fijarnos en los postes de teléfono, sin ver los tejados remendados con planchas de uralita, incluso obviamos la boina contaminante porque puede dar una luz a ese instante que nuestros ojos ven bella, a pesar de las miserias circundantes.

 

Cuantas veces estorban los detalles. Cuantas veces tamizamos demasiado la belleza como si quisiéramos destruirla, hallar la imperfección en la estatua, la pincelada mal dada, el falsete en la voz, la mentira en el te quiero, el gazapo en las palabras, el motivo oculto en la bondad. Críticos crueles de la belleza. Ella, la que se da porque es así, sin saberlo, sin que nos ponga un precio por ese aleteo fugaz que nos hace participes de un sueño, que se nos enseña para aprender a disfrutarla, gozarla, no por su total perfección, la perfección es tan fría, tan inane, tan muerta...

 

Lo último bello que he visto fue la fotografía de una mujer, su porte, su ángel, el mismo ángel que tenía desde que nació, eso se lleva en los genes, no se adquiere, es innato. Cuando vieron la fotografía me dijeron que el espacio entre su barbilla y la base de su cuello era demasiado largo... ¡Fíjate que cosa tan fea....! Me lo acaban de comentar y... es cierto, pero... no fue eso lo que vieron mis ojos, lo que vi en ella fue esa belleza que brilla desde dentro y  es como la belleza de esa luz del amanecer o del  ocaso que durante unos segundos hace que todo tenga ese color nacarado, dorado, del irisado tono de los sueños, de su oriente de  mil  y una noches... en nuestros  ojos es y en ellos existe.

 

 

 

<p><a href="http://www.youtube.com/watch?v=sTLPERojQpE">http://www.youtube.com/watch?v=sTLPERojQpE</a></p>

 Hay letras de papelera, y hay letras que no se eliminan porque sus letras fueron escritas con algo que fue y por haber sido... siempre serán  algo más que palabras.

 

 

 

No están amarillentas, aunque ni tú ni yo seamos ya aquellos dos,  no irán nunca a una papelera de reciclaje, y... porque has vuelto a hacerme sonreír... sin llanto, y... porque aunque no me  has mandado ninguna fórmula  como aquella que recomendaba poner a fuego lento los sentimientos de tristeza y desánimo, hoy con tus “distorsiones amables” he recibido una absolución sin penitencia, con sabor a nueces y con ánimo de continuar por el camino de la palabra, aunque su destino sea... una papelera.

 

Gracias por las nueces, gracias por Benedetti.

 

(No me rindo por mucho que a veces duela

Volveré a la oficina del no tiempo y besaré un poema  para llevármelo dentro)

 

No me permitiré rendirme, aunque ya ni duela,

Volveré a mí para reencontrarme en cada letra, en cada palabra y en cada papelera.

 

Gracias por las nueces, gracias por Benedetti.

 

 

 

 

 

 

El camisón azul

 

 

No se donde estaba,

si entre sábanas con flores

o entre tus brazos

muriendo de amores...;

pero tu me hablabas.

 

Y pasito a paso,

de mi fijo al móvil,

me enciendo, me abraso,

me encojo, me estiro,

con tu foto inmóvil

que miro y remiro.

 

Y una voz con cargo

me dice: "Te quiero"...

y vibro y me late,

no importa el dinero.

Ya se fue lo amargo...

Queda el disparate

 

de sentirme solo

cuando cuelgas luego.

Mas no tengo escoja...

Me abrazo a mi mismo

y siento el abismo

y algo que se moja...

 

Y sueño con brujas,

princesas y sapos.

Y sueño despierto

y sigo soñando

con que tu me estrujas

así entre tus brazos,

y me desconcierto

al seguirte amando

 

sin coger tu mano,

sin besar tu boca,

sin hilar tu pelo,

sin tocar tu cuerpo,

sin sentir tu halo

de brujita loca.

 

Y empieza otro día

de buses de datos,

de bits y latidos

de ecos y eros

(y de fregar los platos).

Y la angustia mía,

¡ si seré mamón ! ,

al colgar la ropa,

es no ver colgado

tu azul camisón.

 

E. C. I.

 

18/03/Odisea del espacio

 

 

 

 

 

 

 

En algún lugar de cualquier recodo del reloj del tiempo donde se hace noche como cae la noche sin el sol de invierno. Fue en ese momento,  ese instante justo, ése en que se apagan todas las hogueras de todos los fuegos. Todos se apagaron, todos, uno a uno, fueronse  muriendo, dejando cenizas, dejando tizones que tiznan de negro.

 

A veces el fuego se apaga y no queda ni una sola chispa, ni un solo rescoldo para que renazca otro fuego nuevo. El fuego se apaga  ardiendo en el  fuego. El frío es el fuego que quema sin llamas aquellos lugares, aquellas entrañas que eran puro fuego... Se congela el tiempo... se congela el fuego... se congela...  ha muerto todo sentimiento.

 

R. I. P.

 

.... por la luna nueva, por la luna llena, por el sol que brilla, por todas las nieblas, por todas las nubes, todas las miradas, todos los decires, todos los momentos... por todas las olas, por aquellas dunas, por el irisado fulgor de los cuerpos... por las perlas lagrima, por las voces canto, por el infinito, por los agujeros de nombre tan negro....

 

Silencio... en el aire se escucha un lamento... plañidos que vuelan  como mariposas huyendo del hielo... acordes que cruzan desde el lago azul hasta el lago negro.

 

 

 

 

<p><a href="http://www.youtube.com/watch?v=RSPdgf2T1pY">http://www.youtube.com/watch?v=RSPdgf2T1pY</a></p>





Solar Eclipse in August 11, 1999


The Sun as viewed during the total eclipse of August 1999. The main body of the Sun is blocked out by the Moon, leaving just the surrounding corona in view. Note the prominences of material ejected from the solar surface, and the subtle structure in the wispy corona. (Image by courtesy of Dominik Pasternak.)

Lo que diferencia a un eclipse total de la oscuridad total es...
el resplandor de la luz que corona la oscura redondez del eclipse...

¿Un corazón en eclipse tendrá el mismo resplandor?
¿Quién eclipsa la luz de un corazón?
¿Cómo es la corona de un eclipse de corazón?
 
 
 
 
<p><a href="http://www.youtube.com/watch?v=Gbtv7his3CI">http://www.youtube.com/watch?v=Gbtv7his3CI</a></p>

  

 

Bandeja de entrada:

 

Hola Carmen, qtal?. Hace mucho tiempo q no t escribo...___________________________________..FELIZ AÑO!!
________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________!!
Un beso

 

Enviados:

Que alegría leerte! no sabes las veces que he pensado en ti, ni te lo imaginas, gracias por acordarte de mi y te deseo lo mejor no sólo este año, toda tu vida. ¿________________? deseo que sí, y  me gustaría poder seguir en contacto, vale?

 

Un beso muy fuerte

 

Carmen

 

Bandeja de entrada:

 

  This is an automatically generated Delivery Status Notification.     

Delivery to the following recipients failed permanently

 

 

 

Las palabras huyen como los sentimientos,

se encogen, se ausentan, se esconden,

se sienten doloridas, se vuelven vulnerables,

recubiertas de polvo se van a  los desvanes.

 

Entre viejos cajones se acuestan las palabras,

rodeadas de trastos, silenciosas de olvido,

escuchando el crujido de las vigas desnudas,

sucumbiendo al  tejido de la red de la araña.

 

La palabra cansada de decir lo ya dicho,

de callar lo que callan los silencios ausentes,

se contempla mohosa como aquellos vestidos,

olvidados colgantes en armarios abiertos.

 

La palabra temblando, tiritando de frío,

se ha dormido desnuda, se ha quedado callada,

una luz mortecina va bañando su cuerpo,

son las fotos en sepia  que antes fueron palabra.

 

En el fondo del cuarto del desván de los trastos,

en el suelo sin huellas, recubierto de polvo,

en el aire viciado de ventanas cerradas,

se encerró la palabra donde no puedan verla.

 

Ya no encuentra las formas de los campos floridos,

ya no halla el color de las brumas rosadas,

ya no sabe decir la belleza del cisne,

ya no habla su voz en susurros latientes.

 

Tú te callas, se callan, quedará sólo polvo,

descendiendo, cubriendo, ocultando, tapando,

ese gris manto leve que recubre lo viejo,

ese tono amarillo pretérito imperfecto.

 

Mas callada, vencida, dolorida, dormida,

escondida, cansada, retirada, cobarde,

donde quiera que estés, ocultada, rendida,

vibrarás en el aire como arpa incesante.

 

Vibrarás sin querer, sin poder evitarlo,

a pesar del olor a trastero cerrado,

a pesar de ti misma, no podrás silenciarte,

la palabra no calla aunque quiera acallarse.

 

 

C. R. C. (02-01-10)

Y allí estaba, toda la tarde dándole vueltas, buscaba algo que incitase a descubrir cual era la misión secreta de aquel personaje a medio camino entre los cuentos de hadas y los dibujos animados. Si pudiera ver sus ojos... pero llevaba unas oscuras gafas negras... Las gafas eran el único elemento en su indumentaria que le otorgaban un toque de agente secreto... o de famoso queriendo pasar desapercibido, o  podría pensarse que ocultaba sus ojos porque había pasado una mala noche y le molestaba la luz...

Por más que lo miro no me inspira... sus brazos no se ven, pero la separación de sus pies sugieren que camina a grandes zancadas, el agujero negro de su boca abierta destaca en la larga barba blanca... un poco más larga y se la pisaría... el gorro frigio rojo, la túnica azul... su gorda nariz... ¿a dónde iría con tanta prisa? ¿ misión secreta? ¿de dónde habrá salido este enano? ¿es un pitufo? ¿y Blancanieves que tenía que ver en aquella historia?

La bruja ya estaba muerta, la había fulminado un rayo... o eso nos habían contado... No, no tiene nada que ver con la bruja, por ahí vamos mal...

Piensa, piensa... misión secreta, enano, saúco, jengibre... ¿se le habrían agotado los ingredientes y la prisa era por eso...?

¿Y si le pregunto a él...? No, tampoco es solución. Me han preguntado que me sugería el enano de las narices y... otra cosa no, pero el enano tiene su misterio, vaya si tiene misterio... mira que estar mirando para él y casi verlo caminar desde... el bosque encantado hasta... la orilla del mar... Sí, hasta la orilla del mar porque se supone que incluso surfea, como... sí como ése que estoy pensando. ¿Llevará el enano debajo de su túnica azul un traje de neopreno? La tabla no se ve, a no ser que la oculte el gorro y la lleve... No, no es tan alto ni tan gordo como para que no se vea la tabla... y.. ¿la barba no molestará para ponerse a cabalgar olas...?

Tampoco es eso. Nadie te ha dicho que él haga surf... no inventes, lo que te han dicho es que va dirigido a los que lo hacen... y... ¿un enano que tiene que ver con el neopreno, las olas, la playa...?

Me rindo... yo no hago surf... pero me quedo con las ganas de quitarle las gafas al enano... aunque no sea el enano saltarín.

 

 

¿Misión secreta...? Ir a recoger los ingredientes para elaborar la bebida que despertará a Blancanieves por si el príncipe no pasa por allí y no se inclina sobre ella para besarla.

¡Claro...! el príncipe se largo a hacer surf y va a buscarlo... ¡estos príncipes...! si no fuera por los enanos... ¡pobre Blancanieves!

 

EL ARTE DE LA GUERRA

 

SUN  TZU

 

Hay cinco debilidades peligrosas en el carácter

de un general

 

Si es temerario puede ser asesinado

 

Tu Mu: Un general estúpido y valiente es una calamidad. Wu Ch’i dijo: “Cuando la gente discute sobre un general, siempre se fija en su valor. Para un general, el valor es sólo una cualidad más.  Ahora bien, un general valiente  seguramente  entrará en combate  con  imprudencia,  y  si  lo hace así , no  apreciará qué es ventajoso”

 

Si es cobarde puede ser capturado

 

 

Ho Yen-hsi: El Ssu-ma Fa dice: “Alguien que estima la vida por encima de todo se verá superado por la indecisión. La indecisión en un general es una calamidad.”

 

Si se deja llevar por la ira,

se puede hacer de él un payaso.

 

Tu Yu: A un hombre impulsivo se le puede provocar su furia y llevarlo a su muerte. Alguien que se  enfada fácilmente es irascible, obstinado y precipitado. No considera las dificultades.

Wang Hsi: Lo  esencial  en el temperamento de  un general es la firmeza.

 

Si tiene un sentido del humor demasiado susceptible

lo pueden calumniar:

 

Mei Yao-ch’en: Alguien ansioso de defender su reputación no considera nada más.

 

 

Si es de naturaleza  compasiva, lo pueden acosar.

 

Tu Mu: El que es humanitario y compasivo, y que  sólo teme perder gente no puede entregar una ventaja temporal por una ganancia a largo plazo, y es incapaz de dejar esto para apoderarse de aquello.

 

 

 

 

 

Di, de dónde eres tú, dónde aprendiste a soñar,

 

dónde supiste llorar, dónde quieres despertar,

 

De qué color son tus ojos cuando estás allí

 

Cómo es tu voz cuando respondes.

 

Qué dicen las comisuras de tus labios.

 

Qué escuchas en el aire.

 

Qué hueles en el aire.

 

Qué hay en el aire.

 

Qué le preguntas.

 

Qué te responde.

 

Qué callas.

 

Qué calla el aire.

 

Qué batalla no te importa perder.

 

Qué batalla perdiste sin enterarte.

 

Por qué, por quién, luchas.

 

Quién eres.

 

Quién fuiste.

 

Qué olvidaste.

 

Qué recuerdas.

 

Dónde estuviste.

 

Dónde estás.

 

Dónde eres tú.

 

 

C. R. C. (27-12-09)

 

 

<p><a href="http://www.youtube.com/watch?v=AqVVruH-07M">http://www.youtube.com/watch?v=AqVVruH-07M</a></p>

-Las actualizaciones están listas para el equipo...

 

-Sí, pero que esperen, que ahora no estoy para reiniciaciones

 

El sello... ése también que espere. Había una llave por algún lado, pero ahora no sé donde está la dichosa llave. Llavecita no era. Era una llave... ¿grande? No, no era grande como aquellas llaves que abrían aquellas puertas con dos hojas, como si quisieran cerrar a medias, la parte de arriba abierta invitando a entrar con la mirada, el olfato y la voz. La parte de abajo cerrada como queriendo resguardar algo que con introducir la mano por la parte superior de la media puerta, dejándola caer, a continuación, en busca de aquel cerrojo que con un hábil empujoncito de aquella mano intrusa se descorría y dejaba la hoja inferior a merced de las manos o los pies que la empujasen para traspasar a continuación el umbral  sólo a medias infranqueable. Aquellas llaves solían ser niqueladas o herrumbrosas  y de un peso que agobiaba el forro de los bolsillos, fueran de pantalones masculinos o de percal de vestido de fémina.

Esta llave en cuestión era de un metal indefinido, no porque su aleación fuese producto del alambique de un afanado alquimista, su indefinición era debida a la poca atención que al metal había prestado quien no sabía su composición. Muy templado no estaba porque al poco de estar en su poder una simple caída al suelo produjo su rotura por la parte en que las llaves suelen tener esa especie de abracadabra que a su simple giro, una vez encajadas ambas partes, producía el efecto de la mágica palabra en la roca de la cueva de los ladrones.

Nunca supe que cerradura abría aquella llave,  o sí lo sabía, por eso ahora miro para la caja rectangular donde puede que esté hace meses. Mañana cumple años la llave. La he rescatado del interior de la caja  y  por raro que parezca el metal huele a perfume y la soldadura  ha resistido a mi intento de enderezar lo torcido de su forma. Mañana la pondré en el lugar donde tiene que estar, esta noche dormirá con sus compañeros de caja, tres pares de pendientes que guardan ese olor a perfume de lo que nunca  será   una simple huella en mí.

 

-Hay actualizaciones listas para el equipo...

 

-Apaguemos la luz y a dormir.

 

 


...Entonces la aguadora volvió a mirar aquel charco donde se dejó olvidada la sonrisa y... supo que el charco se la devolvería para quienes supieran ver debajo de la piel, para quienes saben abrazar allí donde un beso no es tuyo ni mío, son besos compartidos y abrazos que inundan de un agua que brota en manantial...
(Bicos y sonrisas)

¡! FELIZ NAVIDAD¡!
 

 

Quisiera  un corazón de  puro hielo,

copo de  fría nieve, blanca escarcha,

un corazón gélido por fuera,

dentro derretido en  gotas de agua.

 

Quisiera derramar su contenido,

ir dejando a mi paso huella de agua,

no aprender a beberme para adentro,

no querer ser aprendiz de no dar agua.

 

Quisiera que al beber tu sed saciases,

saciándose mi sed porque te sacias,

de un agua de corazón tan derretido,

porque siendo de hielo sólo es agua.

 

C. R. C. (22-12-09)

 

Leído hoy  en La Voz de Galicia...

 

 

 

¿Recuerdas? Había un lugar del invierno donde no costaba trabajo ser feliz. La lotería siempre tocaba en el barrio de tu corazón y la niña más linda, que tenía labios de chocolate, esperaba por tu regreso.  El Lobo era una marca de turrón y los lobos sólo existían en las novelas de Jack London. En Jijona salían a desfilar muñecas. Pisabas el hielo de las pozas y el ruido como una manzana, llenaba de lavanda el aire. Belén aún no era nombre de mujer y musgo rimaba con pastores, reyes y un portal. Nescafé era menos descafeinado y un tren llevaba a algún sitio un tren cargado de abrazos. Llovía mazapán. A ti te gustaba el Cointreau, y cuando todos dormían, te levantabas a escondidas para tomar un poco de aquel blanco elixir, helado. Tú, que dormías poco y mal, leías versos de amor de una colección de obras inmortales: “He de volver a verte/ y morirme de nuevo entre tus brazos”. Querías ser escritor para poder escribir que habrías de volver a verla y morirías de nuevo entre sus brazos, sus ojos: los ojos de ella, que no entendía de metáforas: “Si les escribes poemas, siempre ganan las mujeres”, me dijo un poeta triste  en una noche marihuana de Madrid. Era mentira: ganar y perder, en el amor,  son sinónimos. Fumabas Ducados; los domingos Winston. Jugabas a ser don Juan; pero acababas mal, como Romeo. La abuela peinaba su pelo blanco en el espejo y contaba para ti el cuento de la flor del lirulau. Después supiste que las cosas que no entiendes también pueden ser hermosas. Mamá cuidaba de ti y tú cuidabas tus libros.  El autobús destino Verín era un billete al paraíso. Te querías más de lo que te quieres. También llorabas más: ese hábito estúpido de ser romántico. Ahora miras atrás y sabes que la única lotería es estar vivo, amar, que te amen.  ¿Recuerdas? Había un lugar del invierno donde no costaba trabajo...

 

(Escribe las dos palabras que faltan, por favor)

 

 

...SER FELIZ

 

 

(Gracias)

 

 

Hubo un día en que el color rojo no traía bonitos pensamientos a la mente de alguien. Escribió sobre aquel color rojo en los escaparates, en las tarjetas, aquellos corazones rojos que hacían sentir más la frialdad.

 

Estos días siempre se acuerda de quienes cenarán solos o no tendrán nada para cenar ni para dar de cenar. De los que pasan frío entre cartones, en la calle y olvidados de todos y de los que tienen que soportar el martilleante:  feliz, feliz, feliz...  

 

Los que son felices, son más felices estos días en que se decreta la felicidad. Los que están tristes se sienten más tristes por no poder dar ni sentir felicidad.  Se sienten culpables de no ver la calidez del color rojo. Sienten frío.

 

No voy a ser hipócrita. Esta tarde he colocado dos árboles, uno donde nunca lo había puesto antes y otro en la sala. El año pasado no lo hice, salí del paso comprando un árbol ya con adornos que planté en la mesa del salón, pero el árbol de todos los años se quedó en su caja en el altillo del armario haciendo compañía a las otras cajas con las figuritas de barro y al viejo árbol plateado que aún no he sido capaza de bajar a la basura, es mi último lazo con... con mi padre. Este año alguien por teléfono me preguntó hace días cuándo íbamos a poner los adornos. Los tendrá cuando llegue a casa, ya están esperando. Árbol y Belén esperan.

 

Rojo en los adornos. Plata en el recuerdo. Fría o cálida Navidad, fría o cálida fuera o  dentro...

 

Un beso a todos los que no se sientan con ganas de festejar porque hay que festejar. Volvemos a los principios... El rojo puede dar escalofríos... o gélida calidez que nadie más que el que tiene frío puede entender.

 

Bicos a los muertos de frío  y no lloréis, aunque las lagrimas son demasiado cálidas para no saborear alguna en buena compañía, la vuestra es la mejor, os siento sin estar.

 

Más envíos Página siguiente >