Hay letras de papelera, y hay letras que no se eliminan porque sus letras fueron escritas con algo que fue y por haber sido... siempre serán  algo más que palabras.

 

 

 

No están amarillentas, aunque ni tú ni yo seamos ya aquellos dos,  no irán nunca a una papelera de reciclaje, y... porque has vuelto a hacerme sonreír... sin llanto, y... porque aunque no me  has mandado ninguna fórmula  como aquella que recomendaba poner a fuego lento los sentimientos de tristeza y desánimo, hoy con tus “distorsiones amables” he recibido una absolución sin penitencia, con sabor a nueces y con ánimo de continuar por el camino de la palabra, aunque su destino sea... una papelera.

 

Gracias por las nueces, gracias por Benedetti.

 

(No me rindo por mucho que a veces duela

Volveré a la oficina del no tiempo y besaré un poema  para llevármelo dentro)

 

No me permitiré rendirme, aunque ya ni duela,

Volveré a mí para reencontrarme en cada letra, en cada palabra y en cada papelera.

 

Gracias por las nueces, gracias por Benedetti.

 

 

 

 

 

 

El camisón azul

 

 

No se donde estaba,

si entre sábanas con flores

o entre tus brazos

muriendo de amores...;

pero tu me hablabas.

 

Y pasito a paso,

de mi fijo al móvil,

me enciendo, me abraso,

me encojo, me estiro,

con tu foto inmóvil

que miro y remiro.

 

Y una voz con cargo

me dice: "Te quiero"...

y vibro y me late,

no importa el dinero.

Ya se fue lo amargo...

Queda el disparate

 

de sentirme solo

cuando cuelgas luego.

Mas no tengo escoja...

Me abrazo a mi mismo

y siento el abismo

y algo que se moja...

 

Y sueño con brujas,

princesas y sapos.

Y sueño despierto

y sigo soñando

con que tu me estrujas

así entre tus brazos,

y me desconcierto

al seguirte amando

 

sin coger tu mano,

sin besar tu boca,

sin hilar tu pelo,

sin tocar tu cuerpo,

sin sentir tu halo

de brujita loca.

 

Y empieza otro día

de buses de datos,

de bits y latidos

de ecos y eros

(y de fregar los platos).

Y la angustia mía,

¡ si seré mamón ! ,

al colgar la ropa,

es no ver colgado

tu azul camisón.

 

E. C. I.

 

18/03/Odisea del espacio