martes, 28 de julio de 2009 23:25
por
macarey
La fácil
Lo dicho, soy tonta, o mejor dicho fácil. Me río, me río. Mea culpa, pero me río. Hoy desperté con los ojos hinchados, parecía un pez globo. En el trabajo, como estos días pasados, estuve muy ocupada, bien, me encanta trabajar cuando hay que hacer y deshacer, hilar fino, bien. Llegué a casa a comer a las dos y media y a las cuatro ya estaba de nuevo en la oficina. Ayer me mandaron por correo un modelo del contrato de alquiler de un piso que, o mucho me decepciona cuando lo vea, o ya tendremos solucionado también ese tema. Quedé con el dueño a las doce del viernes de la semana que viene en el portal. Habrá que negociar algunos puntos, pero bien, bien.
Al ir para el trabajo me pidieron fuego, la verdad hay que decirla, estaba muy bien el que me lo pidió. Tardaba en encender el cigarrillo y le pregunté: “¿Es el mechero o es el viento? Tengo otro mechero”. “Es el viento”, me respondió mirándome con una sonrisa de esas que... en fin... me dio las gracias, cogí el mechero y continúe mi camino pensando: “Eres idiota, decididamente eres idiota” ¿Como lo describiría? Taitantos, esa edad indefinible, pelo grisáceo a lo Richard Gere, alto, tez morena, unos ojos expresivos de esos que hablan, una sonrisa de esas que desarman... en fin... Vamos a ver: me piden fuego, se demoran en encender el cigarrillo, me sonríen más de la cuenta y... la imbecil le pregunta si es el mechero o el viento... no hay por donde cogerme, vamos para matarme por tontaaaaaaaaaaaa.
Llegué a casa más temprano que otras tardes, “ya estuvo bien por hoy”, me dijeron, y como soy bien mandada me fui para casita.
Hace un rato sonó el teléfono, hoy sí, hoy llamó y, ¿cómo decirlo? supongo que reflexionó y después de decirme cuántos van a venir a comer para sábado y de decirlo yo que trajera a su otro hijo, cosa que sigue viendo improcedente y de mal gusto... (Un inciso: ¿Alguién puede decirme en qué es mal gusto que un hermano venga a comer con sus hermanos?). Luego empezó a hacer las preguntas que ayer no hizo, ¿de qué es? ¿dónde? ¿dónde va a vivir? ¿cómo? y, de otra manera, de la manera que se dicen las cosas cuando alguien nos importa, ¿cuánto?. Volví a dejarle muy claro que no tenía que aportar nada si no podía o no lo veía oportuno. Contestó de otra manera, se excusó diciendo que él no tenía ese dinero, que tenía una hipoteca, un seguro de vida, un testamento a nombre de sus hijos... en fin... que de todas maneras tenía que echar cuentas e iba a ingresar lo que pudiera. ¿Y qué le digo? ¿qué no? Ufffffffff!!!!!!! Sí tocaya sí, ya sé lo que me estás diciendo, que pague, no te preocupes, no voy a decirle nada más, que haga lo que quiera. ¿Sabes? Hoy te hubiera gustado verme mientras hablaba por teléfono, tú me entiendes... la cara de las fotos... ¿recuerdas? Bueno que al final y como parece ser que hoy tuvo media bronca con su otra ex por cambiar el fin de semana de su hijo por la dichosa comida, y como yo le insistía en que lo trajera... pues... que mañana me llamará de nuevo para decirme si viene o no también el crio. Lo que más gracia me hizo fue una cosa que me dijo: “Es que no todas son tan fáciles como tú”
Hay que ser atrevido... llamarle a una tonta en plena cara... porque no me llamaría fresca ¿no? Bien, aceptemos fácil como sinónimo de... muerta de risa ¿Sabéis lo que más risa me da? Me lo imagino, me lo imagino, pensando, ¿pero ésta de dónde habrá sacado la pasta para mandarme a la mierda sin mandarme y aún encima dejarme a cuadros? Soy mala, muy mala pero disfruto con lo intrigado que sé que está.... no es venganza, es... gustito... malévola que soy... yo soy: la fácil.