Aún sigue allí, abandonada entre sus brazos, perpetuamente, totalmente, eternamente,

abandonada entre sus brazos. Él camina, abrazándola, protegiéndola, no siente el peso de su cuerpo, no existe el tiempo, permanecen allí, avanzando lentamente hacia el umbral que no atraviesan. Ella separa la cabeza de su hombro y por primera vez mira su rostro. Siguen allí, en el medio de ninguna parte, solos, a solas. Abandonándose  se han reencontrado. El umbral aguarda ser por los dos atravesado. Paz, abandono total, por haberse en los dos abandonado. Tras el umbral habrá otro abandono. La puerta entreabierta  nos invita a cruzarlo y a beber. Nuestros labios, nuestros cuerpos, nuestras manos, son las copas donde escanciarnos, donde verternos, donde bebernos, donde sedientos saciar  la sed de darnos.  

 

 

<p><a href="http://www.youtube.com/watch?v=hVR-2Xq4W9M">http://www.youtube.com/watch?v=hVR-2Xq4W9M</a></p>