miércoles, 06 de mayo de 2009 14:13
por
macarey
Amarillear
¿Serás alguna vez un viejo cuaderno amarillento? ¿Pasearán por ti unos ojos preguntándose? Te tenía abandonado antes de amarillear. Hoy estoy contigo para ser cómplices una vez más. Me he saltado dos hojas en blanco. Las dejé de separación y la contigua a esta está rellena de nombres que tienen y no tienen que ver con todo lo demás, Sonic- Sopt Cart- Symantic- Total Video Converter- Remind- Nokia-... , no me quedó más remedio que apuntarlos para continuar la copia, no se podía hacer completa y no era cuestión de confiar en mi mala memoria. Por cierto, me estoy fijando en que escribo fatal. Este hormigueo en las manos me está haciendo tener letra de médico. Intentaré coger mejor el bolígrafo y que la letra sea más legible por si llegas a convertirte en un viejo cuaderno amarillo. Lo otro desaparecerá, se esfumará. Son letras de papelera. Si algo permanece para despertar la curiosidad de alguien, serás tú. Las tapas de tu cubierta son bonitas, atraerás por ellas. Decididamente no me desharé nunca de ti. Aunque no te lea nadie, ahora tú y yo estamos juntos en esta pequeña travesura de hacer sonreír a quien llegue a encontrarte. Cuando sonrían sabrán que los dos lo estamos haciendo. Al final Einstein tiene razón. El tiempo y el espacio no son barreras para sonreír a la vez. Ahora mismo ni me acuerdo de la ecuación, pero relativizar es algo así:
Dos pensamientos unidos fuera del espacio y del tiempo provocan la sonrisa que es intemporal, relativa, espaciada, material e inmaterial. Toco mis labios con mis dedos de hoy y deposito mi sonrisa para que viaje hasta ti. Y ahora a amarillear tu masa, la energía y la luz están en las sonrisas.
http://www.youtube.com/watch?v=H0345UtDhyw