jueves, 09 de abril de 2009 19:25
por
macarey
El Poeta (A Rafael)
De tanto en tanto me asomo a las ventanas,
escucho a los vecinos, me cuelo por las puertas,
una a una las cierro, sin hacer ni un ruido,
sin preguntar siquiera, por ese fugitivo.
Tal vez, si es que no cejo, por azar del olvido,
por mor de acostumbrarme a perder lo no mío,
tal vez, en cualquier puerta, abierta sin ruido,
escuche aquellas voces, reconozca el sonido.
Me sigo preguntando, preguntarme es mi sino,
la causa del motivo: ¿ausencia por cansancio?
¿cerrojos por capricho? ¿un salto hacia delante?
Me niego a que la ausencia sea un lúgubre signo.
Abandonar las playas, cerrar los otros sitios,
prerrogativas son de quien su autor se hizo.
Al que note su ausencia le quedan dos caminos:
rastrear sus palabras, respetar su designio.
De tanto en tanto espero tropezarme contigo,
saber que no estás muerto, saber que sigues vivo,
saber que tus palabras perduran para siempre
impresas en las letras de las hojas de un libro.
Poeta, pues poeta tu siempre te has sentido.
Poeta, porque Ella a ti tu amante hizo.
Poeta, el Poeta, sin más calificativos.
Poeta, no nos niegues el pan de tus escritos.
C. R. C. (09-04-09)