miércoles, 01 de abril de 2009 0:28
por
macarey
¡A dormir!
Estoy sentada en mi cama, el portatil sobre las rodillas, un cigarrillo en la boca, ya sé que no se debe fumar y menos en el dormitorio y menos en la cama, saberlo lo sé, pero como me da igual espero no provocar un incendio, que ya me llegó la experiencia del humo negro hace años y no causado por un cigarrillo ni por mis manos, pero durante un tiempo, aún ahora, el olor del fuego me sobresalta y agudiza mis fosas nasales taponadas por esta especie de alergia que me hace ignorar otros olores.
He estado de página en página, leyendo, escribiendo algo, incluso interesándome por un par de propuestas que tal vez, al menos una de ellas, me hagan imponerme alguna disciplina que me ilusione. Ya veremos en que queda pero de momento puede que me lo piense un par de días y luego tal vez me lance e intente aprender y compartir con los que aprenden.
Antes no lo pude remediar y de nuevo me he vuelto a dejar llevar por mi vena gallega, puse un puntito de retranca, llamémosle ironía gallega, pero es que no me pude resistir, las palabras volvieron a ir por libre y espero que quien lo lea sonría e ignore benevolentemente mi chiquillada. No fue nada más que un poemita que dejé en un sitio donde se supone que deben dejarse poemas en plan serio, nada más que eso, pero me salió de dentro la revoltosa y... no hace falta que diga nada más, ya me conocéis.
Pues en esas andaba yo, a punto ya de apagar la luz y dormir cuando la vi. Allí estaba y está que acabo de echar un ojo y saludarla de nuevo con mi mano. Mira que está bonita incluso a través de las cortinas, parece que está como yo, medio recostada apoyando su espalda sobre alguna nube; ya sé que no hay nubes donde ella está pero sigo revoltosa y la imaginación es libre, y ella está tan amarillita, tan bonita, tan luna creciente con forma de cuarterón adormilado que no se quiere dormir. ¿No seré yo la que no se quiere dormir? vamos, sólo me faltaba para terminar el día y empezar abril el achacarle a la luna lo que le pasa a ésta que mañana tiene que madrugar y está más espabilada que a las siete de la mañana cuando suena el despertador, es que con lo bien que se está de noche, tan a gusto, tan sin ganas de apagar la luz... Hablando de abril, hoy es uno de abril, “april fools’day”, ya me parecía a mí que la luna me estaba tomando el pelo. ¡A dormir!