Ronda de amantes, suya es la noche,

en cada letra dicen amores,

de lo probable, de lo posible,

de ese su encuentro,

de esos sus besos,

de esos sus goces.

Un ¡vida mía!

Un ¡amor mío!

y sin tocarse ya se imaginan

entre esos brazos,

piel contra piel,

irse besando

irse mimando

irse sintiendo

irse apretando

ir recorriendo, juntos los dos,

la geografía de lo soñado.

Juntas sus manos,

juntos sus cuerpos,

juntos sus labios,

ir musitando,

irse diciendo,

irse aprendiendo,

para después, lejos de nuevo,

ir recordando,

poro por poro, la piel del otro,

estremecida bajo sus manos.

Beso por beso,

el recorrido que fue trazando,

el sentimiento que les inunda

y ese perfume del cuerpo amado,

para impregnarnos tanto de él,

para llenarnos, necesitados,

cuando, ya lejos, uno del otro,

aún sin tenerse,

sigan amando,

cuerpo con cuerpo

beso con beso,

dos corazones enamorados.

 

C. R. C. (30-03-09)