domingo, 15 de marzo de 2009 0:25
por
macarey
Sólo a solas
Cuando no se contacta con los otros de nada valen las palabras
son vacías, son estériles, son un campo sin labranza
el arado no es la siembra, la semilla es la palabra.
Las palabras no escuchadas quedarán sin dar su fruto
por no haber sido simientes, por no haber sido regadas,
por no habernos molestado en intentar cosecharlas.
Si buscamos frases hechas con palabras ya escuchadas
es inútil engañarnos, no buscamos nada nuevo,
si buscamos sólo el eco, si no abrimos nuestros ojos
si ocultamos los sonidos, no llegarán las palabras.
No es entre los iguales donde queremos buscarlas,
es el mundo del perfecto decidor de otras palabras,
no de gentes imperfectas sin palabras rebuscadas.
Los que dicen lo que sienten sin pretender sentar cátedra,
son personas que nacieron sin laurel en la cabeza
morirán como nacieron, sin ruido, sin lisonjas,
sin la pompa de un discurso, sin la loa de su obra.
No son nadie, son personas, simplemente sienten vivos
la certeza de no ser, la impotencia de caerse,
la imperfección de haber sido y la de volver a ser,
mientras que otros proclaman la perfección de su ser.
Que lo sean o lo fueren es cuestión de cada piel,
que lo sientan o lo finjan, esencia de cada ser.
A solas con cada almohada es donde realmente se es.
C. R. C. (14-03-09)