viernes, 27 de febrero de 2009 23:58
por
macarey
Desvarío
Se me olvidaba la canción.
La escuché hoy en el ordenador de mi proveedor particular de películas y música. ¿Sus iniciales? R. M. R. Hay que reconocer que algo hace, no todo va a ser decir cosas negativas de él. ¿De tal palo tal astilla? ¿ Será el orujo? ¿Será que el orujo me hace recordar la primera vez que le tuve frágil y casi desnudo entre mis brazos? Que rara es la memoria. Recuerdo la pelusilla que cubría su hombro derecho y el sentimiento de ternura que me inspiró tenerlo conmigo. Ya estaba allí, manzanita azucarada, don bondad... Disimulaba el puñetero. En cuanto llegamos a casa estrenó toda la potencia de sus pulmones, no paraba de llorar. De su fortaleza y genio quedó constancia en el almohadón de la cuna que, ante los ojos incrédulos de la sor, rompió abriendo la costura con sus deditos... Es que... cabezota siempre fue. De casta le viene al galgo.
Menos rollo y a la canción. Que suene, que es lo que me ha traído de nuevo aquí. ¡Ay, el orujo!, perdón, pero me hace desvariar, un poco más de lo acostumbrado, digámoslo todo, no voy a echarle la culpa a don orujo. Desvarío soy yo.
http://www.youtube.com/watch?v=AIegUxtpI90