Tin tirintín tin tin

 

Campanilla, de ella dicen que fue hada,

chiquitita.

Ella era esa eterna enamorada

de aquel niño que a negarse él crecía

junto a niños que perdidos habitaban

el país aquel que está sobre las nubes,

y a él se llega si agitando ella sus alas,

Campanilla suelta el polvo que aligera

y consigue hacer volar hasta sin alas.

Travesura de volar en mil piruetas,

deslizarse planeando panza arriba,

levitar tan sólo a un palmo de las aguas,

esconderse en una nube barrigona,

empaparse en el  rocío de la escarcha.

 

 

Tin tin tin, tintinea Campanilla,

revoltosa,

la más chica de las hadas,

presumida, intrigante por celosa,

al del garfio quiso hacer su camarada.

Mas los garfios temerosos del sonido

del tic-tac de un reloj de pesadilla,

no entendieron qué es volar con polvo de hada.

Nunca más, jamás nunca tic-tac tic-tac

tin tin tin,

tin tin tin,

tirintín,  suena el aire agitado por sus alas.

 

C. R. C. (16-02-09)