jueves, 05 de febrero de 2009 12:51
por
macarey
Media sonrisa
Cositas que no te cuento...
y mira que hablo a solas cuando nadie me mira,
y mira que me sonrío imaginándote si me escucharas.
Si tu supieras...
que voy andando y me sonrío cuando me miran.
Incluso a veces mientras trabajo va y se me escapa media sonrisa...
Pues mira,
es bueno,
es contagioso,
que la sonrisa nos contamina,
es poca cosa,
nada de nada,
es simplemente una sonrisa,
es una chispa cuando te miran,
es el tomarse sorbito a sorbo,
ese jarabe sabor larpeiro,
que son sus risas,
poquita cosa,
son gominolas azucaradas de las sonrisas,
es el recuerdo de sus miradas,
mis chucherías,
mi chocolate casita horreo,
saboreado en la galeria, como aquel otro cuando era niña.
No hay un banquero,
no hay financieros,
ni mil gurus de la economía,
que avalar puedan la compraventa del bien inmueble de una sonrisa.
¿Sabes?
recuerdo... haber pasado por una acera e ir caminando sin la sonrisa y haber mirado una ventana y ver sus caras y oír sus risas...
y haber pensado... no tienen nada... y sin embargo... tienen sonrisas...
lo tienen todo... lo tienen todo...
no hay otra cosa más importante que el compartirse entre sonrisas...
Llorar... lloremos... gritar... gritemos... ¡que no nos falte nunca en los labios el primer premio... la lotería del premio gordo que es regalarnos en las sonrisas!
Luego... de nuevo, entre sonrisas, nos falta algo... en la mañana hay muchas veces la ausente falta de quien provoca que caminemos entre sonrisas.
No es importante, no es decisiva, mas es la ausencia que más nos falta, es el no verte, no recordarte, no dibujarte en tu sonrisa.
Mas... ya lo sabes, yo lo intuía... hay caminantes que sólo somos acompañados por nuestra media, triste-alegre, alegre-triste, media sonrisa.
C. R. C. (05-02-09)