Yo estaré... y que el destino haga lo que quiera...

 

 

 

Impresiones,

las primeras, dicen,  predisponen.

Apariencias,

engañosas son llamadas.

Antifaces,

con varilla y de cristales,

fueron vistos,

sobre un fondo terciopelo en tono verde

reposando,

esperando en  su vitrina.

Permanece prisionero,

del cristal del antifaz tras la vitrina.

Aprisiona nuestros ojos,

nos invita a invitarlo,

acudiendo a rescatarlo e iniciar baile de mascaras.

Antifaces,

nos transforman,

nos transportan,

nos trasladan,

nos incitan, nos provocan, nos reclaman,

nace dentro de nosotros el deseo...

de la danza de las mascaras.

Antifaz, cristal Swarovski, en vitrina,

nos incita

nos invita

nos provoca a la danza de las falsas apariencias,

del engaño,

del misterio,

del enigma.

Su propuesta es tentadora,

lanza el guante,

lanza el reto.

Aceptarlo o no aceptarlo,

descubrir que es descubierto,

que su mascara se ha roto,

que su rostro es descubierto,

que su danza de antifaces

no es un baile donde dancen los que no  lo llevan puesto.

Su misterio,

su sigilo,

su silencio,

su secreto,

sutilmente es descubierto.

Le descubre el propio paso de su danza

y ese estilo sigiloso de misterio,

adivina adivinanza

Tú mantén el antifaz, mantén tu danza,

al sonido de mi música dancemos.

 

C. R. C. (11-01-09)

 

 

<p><a href="http://es.youtube.com/watch?v=oWiTxsdR6no">http://es.youtube.com/watch?v=oWiTxsdR6no</a></p>