Pensé dedicar una palabra a todos los que están y a los que ya no escriben.

Demasiadas palabras, pensé, mientras cerraba los ojos y no dormía.

Estuve a punto de levantarme de mi cama y ponerme a escribir.

No lo hice, eran las cuatro de la mañana.

Ahora me pesa.

A esa hora mis palabras sabían expresar mis pensamientos.

No me levanté ni escribí.

Me dormí pensándolo, me obligué a no levantarme, no eran horas, ni día de no dormir.

Acababa de escribir un mail para aquellos a los que no puedo decírselo en vivo y en directo.

Pocas palabras.

 

Que mis deseos para vosotr@s se cumplan.
 
Cuando levante mi copa y brinde con mi familia, estaréis en mi pensamiento y en mi corazón.
 

FELIZ 2009

                                                                               Carmen