Hay veces en las que apetece darle un meneo al ordenador y mandarlo al contenedor de turno. Hoy ha sido una de esas veces, estaba tan ricamente charlando con alguien muy especial y el bicho va y se bloquea. Menos mal que hay confianza, hay móviles para decir lo que ocurre y hay tiempo por delante para continuar con nuestras charlas, que sé que son interesantes para las dos y nos vuela el tiempo, tal vez hizo bien el portátil en bloquearse. Algo cotilleamos, eso sí, no voy a negarlo pero es que me pregunto yo, ¿quién no cotillea?. Admiro profundamente a esa persona, es guapa, por dentro y por fuera, valiente, sincera del todo y me siento cómoda con ella, entendida y la entiendo. Dos personas que se entienden siendo ellas mismas y sin buscar entendernos, lo hacemos las dos a la perfección y eso ha surgido así, sin más, sin buscarlo, por pura coincidencia de habernos leído, o tal vez por habernos interpretado las dos y haberlo hecho con los ojos y la mente abiertos, hemos leído más allá de las palabras y hemos encontrado a quienes las escribían y las vivían, nos hemos encontrado fuera de los blogs, hemos entrado un poco cada una en la vida  de la otra y es como si nos hubiéramos conocido hace mucho tiempo, eso que ocurre en ocasiones contadas, que encuentras a una persona con la  que, sin saber el motivo, te sientes casi como a solas contigo misma y le cuentas tus cosas como si pensaras en voz alta, con total libertad, con total sinceridad y la escuchas hablar y expresarse de la misma manera. Vamos, una auténtica gozada hablar contigo, amiga, y hoy vuelvo a decirlo yo, sin macarey de por medio, a ella de vez en cuando la dejo en el tintero, somos la misma, macarey es Carmen y Carmen es macarey, pero Carmen era antes y seguirá siendo cuando macarey  deje de escribir pensando a solas o deje de retarse a seguir haciéndolo. Tú y yo, seguiremos siendo las que somos mientras escribimos en los blogs, las mismas que somos cuando los cerramos, mirolaestrella es Carmen y macarey es Carmen también. Somos dos Carmenes que son algo más que mirola y maca, somos amigas y me siento orgullosa de tu amistad. Gracias por  ser siempre tú, no cambies ni un centímetro.

 

Carmen Reyes