Uno de los últimos libros que compré, que compré porque sigo comprando libros aunque cada vez lea menos y después de éste que tengo ahora en mis manos compré otros que todavía no fueron abiertos, sin embargo me sigue gustando leer o eso pienso y como en todo lo demás pongo la intención aunque el resultado sea siempre dudoso.
De éste en concreto me atrajo su autor y su labor de interprete de otros. El titulo por si sólo es atrayente “Música de otros”, de otros pero con su melodía y me encantan esas melodías interpretadas por un maestro.
Curiosamente “los otros” empiezan por Rosalía de Castro y por ser la primera de “los otros” y porque el poema es bello empezaremos por ella la lectura de estas interpretaciones de Juan Ramón Jiménez

ROSALÍA DE CASTRO

Dulce sueño

(Fragmento)

Bajaron los ánjeles
adonde ella estaba,
le hicieron un lecho
con sus alas plácidas,
la llevaron lejos,
la noche callada.
Cuando, amanecido,
tocó la campaña
y arriba en la torre
cantó la calandria,
los ánjeles mismos,
plegadas las alas,
“¿Por qué”, murmuraron,
“por qué despertarla?...”

Y continuaremos con otra que habla de sueños o al menos el prado lo tiene...

PAUL VERLAIN

La hora del pastor

La luna es roja en el horizonte de bruma.
En un vaho que danza, el prado tiene sueño
bajo sus humos. Croa la rana entre los juncos
verdes donde circula un estremecimiento.

Las flores de las aguas entornan sus corolas
otra vez. Y los álamos perfilan a lo lejos,
derechos y apretados, sus espectros difusos.
Los gusanos de luz yerran hacia los brezos.

Despiertan los mochuelos y reman sin ruido,
con sus alas pesadas, en el ambiente negro.
El cenit está henchido de sordos resplandores.
La noche. En el azul emerje, blanca, Venus.


Esta otra es triste pero hermosa


TE-RAN-YE

Melancolía

Su corazón es de otro.
Y estoy pensando en el sauce
de mi jardín, que las ramas
echa en el otro jardín.


Y   la luna

ALFRED DE MUSSET

(TÚ,) QUE entre la noche bruma,
sobre una torre amari-
lla, eras, luna,
un punto sobre una i.



PAUL VERLAINE


LA LUNA blanca
luce en el bosque
de cada rama
parte una voz
bajo la fronda.

¡Oh, bien amada!

El lago copia
-profundo espejo
la silueta
del sauce negro
donde solloza el viento.