lunes, 08 de diciembre de 2008 21:37
por
macarey
A ellos
Hubo una vez corazones
enamorados de un sueño.
Por despertarse de él
se arrancaron de los pechos.
Ya no eran corazones
aunque seguían latiendo.
Fueron esos corazones
esos que piensas leyendo,
los que vuelven de las sombras
despertando del silencio.
Son los que siempre soñaron
son los que sueñan, son ellos.
Siguen siendo corazones
enamorados de un sueño.
Ya no quieren arrancarse
aunque lastimen los pechos.
Corazones malheridos,
latiendo locos de sueños,
serán esos corazones
solamente agua y viento
de amores y desamores
que, por venir de tan lejos,
se cruzaron en la mar,
se cruzaron en el cerro,
se cruzaron en llanuras,
se cruzaron tierra adentro,
y murieron entre olas,
entre peñascos murieron,
murieron en los trigales,
entre amapolas murieron.
Ellos son los que escribieron,
plenos de conocimiento,
de que fueron soñadores
que a solas soñaron sueños.
Sabiduría heredada
de sueños que van muriendo.
Ellos son los soñadores,
los que sueñan solos sueños,
los que sueñan que soñaban
enamorarse de un sueño
porque el amor es soñado
porque el amor es el sueño.
C. R. C. (08-12-08)