¿Escribirte?

¿Para qué?

¿Para qué quieres tú escritos?

Y a pesar de lo que dije

ya ves que algo te escribo

puede ser un criptograma

o tal vez un acertijo.

no pretendas descifrarlo

no interpretes lo que escribo

no analices, no adivines,  no te quedes pensativo

entre arizónicas y árboles del jardín de tu castillo.

Si es cuestión de adivinanza

entre ellas te adivino

pensando en el perla gris, sopesando aún indeciso

esos  cambios automáticos del modelo preferido

a no ser que sea cierto lo del otro automatismo

ese que te comenté que es el mío preferido.

Te imagino

paseando

meditando

convencido

a la vuelta de la vuelta de nueve metros seguidos

aunque tal vez no es el tiempo

ya lo ves

yo te imagino

ida y vuelta resoplando, avanzando decidido

y en alguna de las vueltas, te sonrías  e ir contigo.

 

C. R. C. (06-12-08)