No sé porque motivo pero me acabo de acordar de mis primeras incursiones en este mundillo de Internet. Fue en el año 2000, mis hijos, sobre todo mi hija me había hablado de algo que se llamaba chat, ella y sus amigas iban a un ciber y me contaba que se conectaba y charlaban con otros chicos y chicas. En enero de ese año nos habíamos cambiado de oficina y habíamos comprado equipos nuevos, tres ordenadores en red y una centralita con RDSI, creo que se llamaba así. El informático que vino a instalarlos, me enseñó como conectarme y la pagina que me dejó como predeterminada fue la de Terra.com. No me volví a acordar hasta junio de aquel año. A mediados de aquel mes llevamos un duro golpe con la enfermedad de mi jefe de entonces. El trabajo se redujo al mínimo y al no tener mucho que hacer y por no pensar en esa enfermedad que nos había sorprendido como un bofetón, nunca se espera algo así, y cuando la persona sufre y se desmorona delante de ti, no eres capaz de apartar esa imagen de la cabeza, aún ahora al escribir de ello vuelvo a ver la expresión de su cara y oír sus palabras antes de irse para someterse a una operación que al final no pudo hacer nada para evitar lo que tanto él temía. Me cuesta trabajo apartar esa imagen de mi cabeza, pero seguiré con lo que iba a escribir. Me quedé a cargo de la oficina, estábamos los dos solos y un chico que por las tardes venía a echar una mano con la contabilidad. Las mañanas eran muy largas y me acordé de lo que me decían mis hijos, tal vez charlar con alguien me viniera bien para no pensar demasiado. Me conecté y entré en el chat, fue fácil, tardó un poco en abrirse la pagina, aún iban más lentos que ahora. Había pocos usuarios, era una pantalla de color anaranjado y la gente se saludaba y hablaba entre ellos, se conocían casi todos. Yo saludé y como una ingenua que era por ser la primera vez que chateaba, se me ocurrió preguntar si había alguien de Galicia. Casi toda la gente era de España, recuerdo que llegué a charlar en el general con un grupito que se conectaba todos los días, aún recuerdo algunos nicks Cachorro, creo que era de Segovia, Carmelo era vasco, Rast ¿madrileño?, Clara madrileña también, Chema no recuerdo de donde, Ulises, me llamaba la Carmen Cunqueriana, me recomendó un libro de Álvaro Cunqueiro As crónicas do sochantre que compré y leí. ¿Qué habrá sido de todos ellos?
Con ellos charlaba todos los días y con Clara hasta llegué a hablar por teléfono un par de veces, me olvidaba por unos momentos de lo que estaba ocurriendo y me venía bien.
Volviendo al primer día de mi experiencia chateril, he de decir que a la pregunta de si había alguien de Galicia me contestaron abriéndose una pantallita que me tapaba la otra, era un privado, ni idea en aquel momento, pero así fue también como supe que esas pantallitas eran para hablar con una sola persona y que los demás usuarios no se enteraban de la conversación. Era Nando, me dijo que era gallego, y lo tipico, que de dónde era yo, edad, etc... etc... Como la pardilla que era, le contesté a sus preguntas, él me dijo su edad, que tenía dos hijos y... pobriño... que su matrimonio no iba bien, vamos lo típico, no me lo creí, no era tan pardilla, pero me dio su teléfono y no sé si por curiosidad o por lo mismo que me había llevado a conectarme al chat lo llamé. Creo que no lo esperaba, al preguntar si era Nando me dijo que su nombre era Manuel, que Nando era el nombre de uno de sus hijos. Charlamos unos minutos, y tengo que decir que tenía una voz... vamos una voz de esas que enganchan, la verdad, me gustó su puñetera voz. Que era el tipico ligón que sigue habiendo en todos los chats, no me cabía duda alguna, pero me caía bien y me hacían gracia sus intentos de ligar conmigo... me dijo que su fantasía era tener una cita a ciegas... bueno.... el caso fue que después de unos quince días de chatear a diario en el trabajo, él no tenía problemas para hacerlo era el dueño de una empresa y por lo tanto hacía lo que le daba la gana, yo también porque no tenía nada más que atender al teléfono y algún cliente que venía por la puerta, minimizaba la pantallita y cuando volvía allí estaba él y continuábamos charlando de mil y una cosas, nada de ligoteo ni de cariñitos porque le cortaba, pero al final tanto insistía con su fantasía y con que le gustaría conocerme, que una tarde le dije que por mí si quería tomar un café no habría problema y así cumplía su fantasía, pero que le quedaba lejos y que no le merecía la pena.... Ja... Me dijo que con la autopista era un paseo, así que quedamos a las ocho cuando saliera yo del trabajo en una cafetería, después de decirle yo como llegar. A las ocho menos cuarto me llamó de nuevo y me dijo que estaba en Pontedeume, que había parado a hacer gasolina y que llegaría un poco tarde pero que lo esperara. Yo no tenía móvil y pensé que al final se iba a hacer un lío y no llegaría, pero de todos modos fui, entré y me senté en una mesa a esperar. Le había dicho que llevaba puesto un vestido blanco y una chaqueta negra ribeteada en blanco en las solapas y el cuello. Miraba para la puerta de la cafetería y por supuesto tenía puestas unas gafas de sol, para disimular y que no se notase tanto que estaba esperando por alguien. La situación para mí era nueva, desde que me había separado hacía ya once años, era la primera vez que quedaba con alguien y aún encima con un desconocido, vamos paquete completo de nervios, pero me lo estaba pasando bien, me moría de risa por dentro y me apetecía ver la cara que pondría cuando nos conociéramos. En esto vi que entraba un chico, ni muy alto ni muy bajo, ni gordo ni delgado, moreno, no era guapo, tampoco feo, pero desde luego guapo no, iba vestido con un polo de manga corta color verdoso y unos vaqueros. Miraba como si buscara a alguien y me vio, vino hacia mí, la descripción de mi indumentaria supongo que le guió, se acercó y me preguntó si era yo, le dije que sí, me saludo con un hola me alegro de conocerte por fin, se sentó, pidió un café y... hablamos, hablamos, hablamos... era increíble, conectamos desde el primer momento, de una manera distinta que en el chat, allí charlábamos pero siempre le salía el pelo de la dehesa de ligón y yo le cortaba, pero en persona era completamente distinto, parecía que nos conocíamos de toda la vida, las palabras surgían solas y el tiempo volaba, yo miraba para el reloj y a las nueve le dije que tenía que marcharme, me acompañó hasta cerca de mi casa y se despidió con un apretón de manos. Al día siguiente, ya por el chat seguimos charlando y hablando por teléfono. Cuando empecé a librar por las tardes le dije que ya no estaría hasta la mañana siguiente y que iba a dar un paseo por una playa cerca, me dijo que vendría y a las cuatro estaba esperándome, fuimos hasta esa playa, paseamos y continuamos hablando, se fue a las diez de la noche. Así todo julio, nunca intentó nada, solo de vez en cuando me acariciaba la mano o el brazo mientras hablamos tomando algo, eramos amigos y la conexión era mutua se notaba que él estaba a gusto y yo también. A mediados de julio compré mi primer móvil, me llamaba cuando iba a venir y cuando llegaba a su casa, o si alguna tarde no podía venir, en fin que aquello iba convirtiéndose en algo más que en una simple amistad. A finales de julio, un viernes de noche, después de haber estado toda la tarde caminando, volvimos hacia donde tenía su coche y nos despedimos... de repente no pude evitarlo, me abracé a él y le dije que no se fuera todavía... me llevó a su coche, lo aparcó en un sitio un poco apartado y nos besamos como dos crios locos el uno por el otro, solo nos besamos, pero palabra que fueron los besos más maravillosos que di y recibí nunca y no fueron por el tiempo de sequía que llevaba, no, era algo que había surgido y sé que fue la primera vez que me enamoré de verdad como una loca de alguien, solo por eso valió la pena, todo lo que me costó después decirle adiós... El cinco de agosto hubo un concierto, vino lo vimos juntos, era Sabina, maravilloso concierto, maravilloso Sabina, maravilloso él susurrándome las canciones al oído mientras me tenía pegada a su cuerpo agarrándome por la cintura. Al salir del concierto fuimos a mi faro, allí hicimos el amor, sí fue hacer el amor, no fue otra cosa. Llegué a casa a las seis de la mañana, él no sé a que hora llegaría a la suya, supongo que cerca de las ocho... Continuamos viéndonos hasta finales de agosto, había hecho un viaje y me había traído un CD de Roberto Carlos, sabía que me gustaban sus canciones. Varios días en el chat me puse otros nicks y pinchaba el suyo, en fin, que estaba buscando una disculpa para terminar con algo que sabía que no podía ser y... bueno que claro que picó, no era algo sorprendente y sabía lo que había, pero algo de tristeza si me produjo... Quedamos para comer un día, vino a buscarme a la oficina y fuimos a comer a un restaurante, comimos y le monté una escena de celos, para romper, lo hice a conciencia, lo reconozco, le regalé una bruja con los nicks de las “otras” y al final, y como siempre me había dicho que no quería hacerme daño, se marchó de noche ya, nos despedimos con un amigos para siempre y lo último que recuerdo de él son sus lagrimas... lagrimas de cocodrilo le escribí en un mail que nunca contestó... que terminé con un ¡ojalá que te vaya bonito!..
Más tarde me enteré de que había otra chica en Murcia, que cómo me enteré me lo calló, pero algo que leí me dolió de verdad... supongo que ella nunca supo de mí. Lo pasé fatal, adelgacé como no lo había hecho cuando me separé, lloré como nunca había llorado, pero así y todo mereció la pena por lo que sentí por él, el amor es cruel pero quien no lo probó nunca no sabe lo que se pierde por mucho que duela cuando termina. Al siguiente enero le mandé un mensaje para felicitarle por su santo, me llamó un par de días después y quedamos que le debía un tocinillo, por supuesto ni me volvió a llamar ni le llamé más... Espero que todo te vaya bien Manuel, eras un gran tipo, un ligón, pero un gran tipo... y...¡ que narices! te recuerdo con cariño.... nada más ya, pero con cariño de verdad, ¡ojalá que te vaya bonito! Y a vosotros Cachorro, Rast, Clara, Carmelo, Chema, Ulises...¡ojalá que os vaya bonito!... a ti y a ellos, de todo corazón...
http://es.youtube.com/watch?v=EWVNk5yJ2aI