miércoles, 05 de noviembre de 2008 14:30
por
macarey
Permitirnos
Por no querer creer que sea posible
Por no admitir sin más que está ocurriendo
Por no pensar en que piensan contigo
Por no aceptar la mano ni tenderla
Tantas veces nos vamos despidiendo
sin llegar nunca a decir ni oírlo
lo que ambos estaban presintiendo
Por eso amiga mía, ten en cuenta
que no es más feliz el que no sufre
la negativa de labios del que piensas
que su mano es la mano que te urge
enlazar con tu mano, confiando
que su mano no quiera desasirse.
Cuántas veces nos vamos alejando
Cuántas veces nos vamos convenciendo
de que aquel presentir estaba errado
sin llegar ni siquiera a permitirnos
una lagrima de adiós por intentarlo.
Simplemente evitamos el tropiezo
sin pensar que al hacerlo nos negamos
sorprendernos los dos un día diciendo
hoy por fin de tu mano voy andando
enlacemos las manos, caminemos.
C. R. C. (05-11-08)