Sentí una cabeza en mi hombro

Su peso, su dureza, su contacto

El rostro se me hacía conocido

Tan solo era un sueño y sin embargo

a veces es en sueños cuando surgen

deseos, sensaciones, abandonos

La cara de un absurdo acompañante

lugares que parecen cotidianos

nos dejan cuando abrimos nuestros ojos

la intriga del por qué de lo soñado.

 

C. R. C. (30-10-08)

 

Desconocido conocido

Si tú supieras que anoche soñé contigo

Espero no cruzarme por la calle con ese al que en mis sueños di mi hombro

Prometo que jamás de los jamases hubiese imaginado que en un sueño pudieses tú en él acompañarme.

Absurdos de lo onírico freudiano. Al menos, de soñar, soñar  con alguien que aunque no nos resulte conocido se fantasee con él  al despertarse.

Está visto que ni en sueños me permito imaginarme con tu cabeza en mi hombro, mi irreal acompañante, el de la cara sin rostro,  el de lejos, el distante.

Ni en mis  sueños imagino que a mí llegues tú  a acercarte. <p><a href="http://es.youtube.com/watch?v=LRcwlW7Z9bw">http://es.youtube.com/watch?v=LRcwlW7Z9bw</a></p>