jueves, 30 de octubre de 2008 7:04
por
macarey
Absurdo
Sentí una cabeza en mi hombro
Su peso, su dureza, su contacto
El rostro se me hacía conocido
Tan solo era un sueño y sin embargo
a veces es en sueños cuando surgen
deseos, sensaciones, abandonos
La cara de un absurdo acompañante
lugares que parecen cotidianos
nos dejan cuando abrimos nuestros ojos
la intriga del por qué de lo soñado.
C. R. C. (30-10-08)
Desconocido conocido
Si tú supieras que anoche soñé contigo
Espero no cruzarme por la calle con ese al que en mis sueños di mi hombro
Prometo que jamás de los jamases hubiese imaginado que en un sueño pudieses tú en él acompañarme.
Absurdos de lo onírico freudiano. Al menos, de soñar, soñar con alguien que aunque no nos resulte conocido se fantasee con él al despertarse.
Está visto que ni en sueños me permito imaginarme con tu cabeza en mi hombro, mi irreal acompañante, el de la cara sin rostro, el de lejos, el distante.
Ni en mis sueños imagino que a mí llegues tú a acercarte.
http://es.youtube.com/watch?v=LRcwlW7Z9bw