Considerando que a pesar de los pesares hay que tirar del carro, continuemos pues.
Semana rarita, hubo de todo. El trabajo bien. El tiempo como en botica, sol, pelete, calorcita, lluvia, nieblas. Olores varios a humedad, hierba, humo, verano, pura locura. Por la mañana no se sabe que ropa ponerse, al final se viste una a medias, no es que vaya a medio vestir, no, a tanto no me llega la empanada mental, aunque sea mucha la que tengo encima en estos momentos de bostezos incontrolados y flojera total de miembros e interiores, vestirse a medias es algo así como abrir el armario y los cajones e ir sacando un poco de todo, la camiseta escotada de puro verano y la chaqueta de lana dulce del invierno pasado, unos vaqueros, mira que son socorridos los vaqueros durante todo el año, menudo favor nos hizo don Levis, creo que fue un señor con ese nombre quien se los sacó de la manga, aunque mejor sería decir de la pernera, gracias mil señor sea cual fuera su nombre. Continuando con el vestirse a medias vienen ahora los pies y ahí lo de las medias si que son el dilema, ponerlas o no ponerlas, ¿botas?, ¿zapatos?, ¿gabardina?, ¿cazadora?... y a la calle, bofetón de fresco mañanero, bofetón de calor al entrar en la oficina, fuera chaqueta, volvió el verano, como estás tan a gusto se te olvida la chaqueta en la silla y bajas con la cazadora y la camiseta a hacer un recado o tomarte un cafelito, ¿resultado? Achisssssssssss, achussssssssss, toses miles, ojos llorosos de tanto toser, agüilla del grifo de la napia, que desastre y que no te entre la tos respondiendo al teléfono, mira que se pasa mal o cuando tienes frente a ti un cliente o un proveedor o en una reunión de la que tienes que salir por patitas y no das llegado a la puerta, ¡tierra trágame!, vas pensando y la puerta parece estar lejos, lejísimossssssssss.
Mientras tanto te esperan en casa, si, supongo que eso les pasará a todos. De repente vuelves a ser la mamá a la que se recurría cuando el cochecito dejaba de funcionar, y tú sin puñetera idea de cómo funcionaba lo desmontabas y al final con mucha cabezonería y hasta con remiendos caseros de lo más cutre pero que te sacaban del apuro conseguías que el niño tuviese de nuevo su juguete a punto. Ahora no fue el cochecito, ni la moto, ni el mando de la consola, que va, esta semana le tocó al ordenador, empezamos con la leria el jueves de la otra semana, después de comer ya había recogido la cocina y me había sentado un ratito con mi portátil, no hice más que abrirlo y mi querido hijo apareció en la puerta de la sala: No me abre el explorer... no es que viniese a decírmelo para hacerme un comentario, nooooooo, es como cuando traía su cochecito, “mamá arréglame esto” y mamá va y se levanta, echa un vistazo como si supiese más que él, mira que tiene delito el “niño”, le dice que llame a su amigo y se va a trabajar dejándolo desesperado. Al volver allí están los dos, han hecho de todo y sigue sin funcionarle. Su amigo se fue a las once de la noche, antes había buscado yo desde mi portátil en el socorrido google foros donde alguien comentase algo parecido, habíamos escrito a un par de sitios y el resto de la semana esperaba que volviese del trabajo para intentar arreglar el desaguisado con las instrucciones que iban llegando como respuesta, “el niño”no quería formatear el disco duro, al final no hubo más remedio, el jueves ya no arrancaba se reiniciaba continuamente, así que se rindió a la evidencia y no le quedó más opción, pulsar F10, restaurar sistema, fue rápido, en siete minutos listo, claro que después vino la segunda parte, actualizar todo y volver a cargar todos los programas... por fin está a gusto ya no patalea, mamá le ayudó a arreglar su juguete.
Pues no sé si fue por tanto agobio maternal, por el otoño, por el tosiqueo, o por qué, me sentí agotada, sin ganas de na y menos de decir esta boca es mía. Ayer os leí. He visto que ha vuelto Trianas, ni me había enterado, vi su comentario, gracias amigo, como dice mi tocaya cuando alguien desaparece pienso que le va bien, pero siempre queda la duda de si algo irá mal, me alegro de que no haya sido así y aprovecha tus viajes para hacer fotos, que nos gusta que después las compartas, ¿enterado amigo? Veo que mi tocaya ha encontrado un montón de gente maja en estos lares, me alegro Carmen, yo también opino que lo bueno lo hay en todas partes y aquí abunda a mogollón, aprovecha y disfruta, ¿sabes? yo también tengo una amiga argentina cuyo nombre empieza por E, ella está en Buenos Aires pero como la tuya es una persona estupenda, luchadora nata y amiga fiel, tenemos suerte de encontrar gente así, ya ves otra coincidencia de esas nuestras para el archivo de vivencias comunes, apúntatela y espero que el fin de semana sea especial para ti. Mujergris, ¿tu nombre es María? lo digo porque así te llama mi tocaya, me gustaría poder charlar contigo más tranquilamente, tal vez por messenger, voy a intentar escribirle a mi tocaya y dejarle el mio, no sé si ella contacta contigo de otra manera pero si lo hace me gustaría poder hacerlo también a mí, ¿estás cansadiña verdad? ¿Sabes? me enviaron el otro día una presentación que me gustaría enviarte, si no consigo conectar contigo de otra forma, intenta escribirme a mi correo, si no te da reparo que yo sepa el tuyo, si no lo haces lo entiendo, no te preocupes, sé que nos apreciamos y entendemos las dos sin palabras. Revisando comentarios de otras paginas te he visto Betty, me gustaría saber cómo va todo, intentaré escribirte de nuevo, las últimas veces volvió a salir el mensaje de no es posible enviar el mail, la verdad lo intenté en cuatro ocasiones y después lo he ido dejando, tú tienes mi número de teléfono, si me lees ya sabes, te espero. Gracias por tus últimos comentarios Vidalibre, espero que tu ausencia como la mía sea por lo liado que estés, es más casi sé que es por eso y espero que haya sido una experiencia agradable del todo, tú me entiendes. A los demás poco que decir, seguir tomando cafés al sol, recorriendo el Guadiana, por el mar y por el cielo, annanda dulce, perfume a estivalia, belkis complice, escribiendo a puro dolor, desde un kilómetro cualquiera,
sonriendo o llorando,
como siempre
diciéndose lo nunca dicho,
a solas y en compañía,
disimulando,
mostrando,
acompañando,
caminando,
paso a paso,
resumiendo,
unos cuantos que si escriben
es porque al hacerlo se dejan
algo de sí en cada letra
y al leerlas se convierten
en palabras que interpreta
cada uno desde dentro
configurando un paisaje
visto desde distintos ángulos,
resumiendo,
en pinceladas
se va dibujando un cuadro
y al mirarlo más de cerca
lo que veo en el paisaje
me sugiere como titulo
“ Acuarela sobre óleo
pincel fino y a brochazos,
autores
esos que pintan
dejando de ser extraños”