Encontrado en un sobre olvidado
Escrito en un momento triste
Porque fue sentido
Porque fue escrito
Porque fue olvidado
Porque fue encontrado
Desdoblar unas cuartillas
Leer sus palabras
Quién era la que escribía
Dónde está ella
Dónde estoy yo.

C. R. C. (05-10-08)


Reproches

Voy a escribir un poema que hable de la fantasía
que siento en mí esta noche entre mis sábanas frías.
Voy a intentar explicarme a dónde se oculta el día
a dónde se ha ido el sueño, a dónde fue la alegría.
Voy a buscar en la noche, recién nacida la herida,
la causa de mi desgana, la causa de mi mentira.
A dónde fueron mis ansias, a dónde fue mi alegría,
a dónde perdí el coraje, a dónde va mi rutina.
Voy a seguir deshojando, cual amarga letanía,
los reproches que me hago, un día de cada día.
Volverán con la mañana, volverán con la desidia,
volver a perder de nuevo esta inútil rebeldía.
Romper tormentas y fuegos que ahora me dominan,
sentir que llega el remanso de la fácil atonía.
Voy a sentirme de nuevo libre, cual fui un día,
soñadora de soñares que olvidé en mi vigilia.
Voy a intentar vengarme, vengarme hoy de mi misma,
obligándome a enfrentarme con lo que ayer temía.
Recién sembrada la idea, recién nacida la olvidas,
mañana por la mañana será para mí: “otro día”.


Recuerdos

Flores blancas en tu pelo, la sonrisa en tu mirada,
en tus manos los gladiolos, levemente caminabas.
El vuelo de tu vestido, las campanas de sus mangas,
semejas cual mariposa, una mariposa blanca.
Bajo el sol de aquella tarde, todos a ti te miraban,
que frágil y hermosa eres, que dulce y tímida hablas.
Pequeña flor, mariposa, paloma de alas blancas,
no pierdas nunca la luz que aquella tarde portabas.

Tristeza

Antes que del ayer se borren las musitadas plegarias
que en la noche repetidas estas paredes resguardan.
Antes de que la melancolía desaparezca y se vaya
hasta el fondo del abismo donde duerma aletargada.
Vuelve a sonar hoy aquí la más repetida y cansa
de mis musitadas quejas, de mis lastimosas ansias.
Tristeza, mi vieja amiga, tanto tiempo abandonada,
nunca dejaré de amarte, nunca olvidaré tu calma.
Sabes que donde me halle, allí estás en mi mirada.
Ría, cante o llore, siempre,
como antes,
como hoy,
encadenada a tu suerte te llevo en el corazón.