
Que veinte años no es nada,
y veinticinco son menos,
cuando no se vende el alma
aún se siente como en sueños
la misma voz que hace tanto
me hizo escribir otros versos.
La misma voz que escondida
esperaba tu regreso
para de nuevo cantarle
al mas dulce de los sueños.
Primero fue aquella estrella
pura en el azul cielo,
después el árbol querido
viejo eucalipto hogareño,
mas tarde fue la tristeza
del primer amor ingenuo,
la mañana del olvido,
el recodo del sendero,
la lágrima evaporada,
la nostalgia de unos besos,
luego la novia sin prisas
por no perseguir un sueño
y después...llegó el silencio.
Que veinte años no es nada,
para quien persigue un sueño,
y al escapar de las manos
te despertó del silencio,
y le cantaste a tu faro,
a tu mar, a tu silencio,
a la burla mal urdida,
a mi mal dulce y eterno
y después.... llegó el sentirte
de nuevo vivo e inquieto,
renaciente y confiado
y feliz y satisfecho...
Corazón, mi buen amigo,
mi fiel y perpetuo dueño,
por no cambiar te dormiste
y te volviste de hielo,
para aguardar... silencioso,
el despertar de tu sueño.
Carmen
(23 de marzo de 2001)
"Sirena y Mar"
Luna brilló, en el fondo del mar,
forma su luz estrellas con el coral.
La luz surgió como por casualidad,
Sirena, al fin pudo volver a cantar.
Triste sin ti, toda vestida de mar,
luce su luz sin atreverse a brillar
Martirio cruel es el querer respirar,
el aire que se le escapa en la mar.
La tarde es como tenia que estar,
el mar azul envidia a la luz fugaz
que iluminó la estrella y el coral.
La luna fue mudo testigo, al mirar,
de su dolor y de su triste cantar.
Sirena hoy vestida de algas y mar,
la redimió su devoción por mirar
estrellas que sólo conoce el mar.
El mar y yo, mi melancólico mar,
seremos hoy dulce promesa de azar,
surgiendo al fin, de caracolas de sal,
una canción para quien sepa escuchar.
El corazón entona un canto a la mar,
dice su voz: mejor morir que callar.
Sirena, al fin, enamorada del mar,
reconoció que no se puede marchar,
que nunca halló la paz sin poder amar.
Su faro fue testigo de su soñar,
cuando miró y vio estrellas brillar.
Noche de amor entre sirena y su mar,
triste canción que hoy vuelve a cantar.
Por tu dolor, rescata su voz del mar,
por ti cantó desafinado cantar:
sueños de luz, estrellas y coral.
CRC (29/08/03)
“Pensamientos en el mar”
Descubrirás la luna si la miras.
Encontrarás estrellas sin buscarlas,
el sol venció la niebla matutina,
que tamizaba el verde de las aguas.
Montes de mar se forman con las olas,
alud de espuma revienta y se derrama.
Mirar mi mar pensando en Alfonsina,
eternamente vestida por sus algas.
Nieve de mar, montaña, faro, viento,
luz cenital, crepúsculo, mañana.
Renace en mi la eterna melodía,
que me arrullo cantándome en la infancia.
Que dicen hoy los pinos rumorosos,
sombra que siempre ensombra la mirada,
raza de celtas antigua, fuerte y brava.
Voz de cantar, soedades y nostalgias,
te vuelves miel por esconder las hieles,
que ayer y hoy amargan en tu entraña.
Noche de amor en la era de otro tiempo,
olas que siempre repiten tu llamada,
llevadme hoy, llevadme lonxe, lonxe,
a donde el mar os rinde enamoradas.
Al pie del faro, eterno vigilante,
esperaré la voz que clama y me reclama.
¿Quieres saber cómo has de llamarme?
Me llamo mar, saudade, viento y alga.
CRC (30/08/03)
Para mi confidente
Decir el 100% es algo necio,
si no se explica de lo que se trata,
por eso intentando resumirlo,
procuraré contártelo sin trampas.
Mi corazón necesita de alguien,
¿a que negarlo? sólo soy humana,
decir que está cerrado, es defensa,
decir que no lo busco, son patrañas.
Ese alguien que nunca he encontrado,
tiene que existir, lo sé y eso me basta,
no es demasiado lo que yo le pido,
espero, que si lo encuentro, no se vaya,
que no se asuste o que no me asuste,
que sepa retarme y acepte el reto
de arriesgarnos los dos, todo a una carta.
No tiene que jurar amor eterno,
el amor de a diario más me agrada,
que día a día suman muchos días
y la eternidad es demasiado larga.
Sólo pido que esté si yo lo busco,
y saber estar yo si él me reclama,
mirarnos, hablándonos o en silencio,
saber no traicionar nuestra confianza.
Compartir tristezas y alegrías,
recuerdos, sueños y desesperanzas,
tender la mano cuando el otro sufra,
levantarnos cuando todo caiga.
Estar ahí, sin más y sin promesas,
solamente estar, de eso se trata.
Estar aún cuando todo acabe,
incluso si la muerte nos reclama,
porque entonces esperar la muerte,
tendrá al fin un sentido para el alma.
¿Te parece que podré encontrar,
ese amor que tanto me hace falta?
Es igual, yo seguiré esperando,
aunque siga costándome mil lágrimas.
Intento no renunciar a seguir viva,
a no pensar que vago condenada,
a seguirle buscando eternamente,
mientras yo sigo esperando su llamada.
Lo ves, lo que te decía era cierto,
sólo se escribe cuando llora el alma
y tal vez llorar ya es más que bastante,
que sentir que estoy viva me hace falta.
Perdona la tristeza y la amargura,
quédate solamente la esperanza,
no releas demasiado lo que escribo,
porque sólo escribo con el alma.
No me importa si provoco una sonrisa,
soy sincera y de eso se trataba,
de desnudar el corazón del todo,
que a ese, los muchos años, no le bastan,
para aprender que debe resignarse,
de vez en cuando grita y aún reclama:
un poquito de dulzor para su nido,
un poquito de dar lo que le estalla,
que le sobra amor por todas partes,
y de entregar amor, de eso se trata.
En resumen, vuelvo a preguntarte,
¿qué opinas de estas tontas ansias?,
¿crees qué podré encontrar mi porcentaje?
porque si no es mi 100%, no quiero nada,
que no creo que lo que pido sea tanto,
que no lo encuentre, vale, pero ¿y si pasa?
¿y si algún día encuentro lo que busco?
pues mira con soñarlo ya me basta,
y mientras tanto a vivir de sueños,
y a seguir con la nube en la mirada,
de quien busca al sol y quien lo añora,
de quien ama al mar mientras le llama,
de quien puede encontrar gente estupenda,
con quien compartir, de eso se trata.
Me despido con un sueño, con un beso,
con una flor y con una guitarra,
sólo sé que seguiré soñando,
todo lo demás ocurrirá... mañana.
E agora, miña estrela, meu amigo,
meu ben, miña xoia, miña ialma,
non o esquenzas QUEROCHE MOITO queridiño,
gardao nun recunchiño da tua ialma,
e cando estes triste busca dentro
un bico, unha aperta e unha bagoa,
o bico é de quen moi ben che quere,
a aperta mandocha na distancia,
e a bagoa pra acompañar algunha tua,
que lles fai moito ben a boa compaña..
QM
C. R.C. (14/09/03)