Una mano que se tiende para alegrarnos la cara

una sonrisa que llega sin consejos ni reproches

alguien que no nos conoce nos sonríe con palabras

porque entiende que hay momentos, así, de no tener ganas

en que aún viendo la belleza la sentimos muy lejana

la miramos, la sentimos, la apreciamos, la queremos

pero hay momentos en que, como ajena la tenemos,

la pensamos para otros y a ellos se la ofrecemos

deseando que disfruten plenamente sus momentos,

nos llega con contemplarlos desde lejos y en silencio

atrapando como al vuelo, sin prenderlo ni tenerlo

un retazo de belleza de sus momentos sinceros,

es la forma de belleza que nos hace seguir siendo

pese a no ser nada más que un intento de hoy serlo

nos ayuda a  tener fuerzas para continuar creyendo

que por poco que hoy seamos por muy  nada que nos vemos

allí dentro no dudamos de que mañana seremos.  

 

C. R. C. (02-09-08)