Guárdame un pedazo de verano

Del que usaste como gorra sin sombrero

Guárdame un trocito de la luna

Que miraste en una noche bajo el cielo

Guárdame una esquirla de la espina

Que arañó tu piel al pasar junto a la zarza

Guárdame una gota del rocío

Que mojó tu cara cuando regresabas

Guárdame una espuma de esa ola

Que abrazó tu cuerpo a ella entregado

Guárdame un recuerdo de la noche

Que sentiste que no hay nadie esperando

Guárdame un temblor de labios rotos

Que mordiste cuando nadie te miraba

Guárdame ese giro en el aire

Que sacude tu cabeza al ahuyentarla

Guárdame lo más chico de tu vida

Un instante, un segundo, una minucia

Guárdame en el rincón más escondido

De tu pecho, de tu frente, de tu entraña

Yo te guardo en cada uno de mis días

En cada beso que no doy por no besarte

En cada noche al dormir sin abrazarte

En cada poro de mi piel vas asomando

En cada lagrima que escapa sin llamarla

En todo estás dentro de mí y en mis afueras

Guárdame tú que yo de ti no se guardarme.

 

C. R. C. (27-08-08)