Me pongo a pensarte

Ya todo está en calma

Ya nada se duele por dentro, ni araña

Me pongo a pensarte

De nada me vale, pero a que negarlo si yo te echo en falta.

Sé que no te interesa, que pasas de todo, que huyes, que marchas.

Que no te has parado, ni por un instante, a echarme tú en falta.

Me pongo a pensarte

Y pienso que te amo, a pesar de todo, con todo ya en calma.

Aunque no te importe, aunque no lo creas, aunque no te haga falta.

Aún cuando no quiera, aún cuando me pesa, aún cuando me amarga.

Me pongo a pensarte.

Y pienso que rabia, que injusto que es todo, que inútil amarte, así sin más gaitas.

Sin falsas verdades, sin altivos gestos de frentes muy altas.

Me pongo a pensarte.

Y sé que te quiero porque te amo y basta.

Ni pido un te quiero, ni suplico nada.

No te voy buscando, aunque a ti te busque en todas las caras.

Me pongo a pensarte.

Aunque cada vez, que piso tus calles, se me rompe el alma.

Aunque no lo creas, no espero que vuelvas, ya no espero nada.

Me pongo a pensarte.

Pensando que piensas en todo y no piensas en mi para nada.

Me pongo a pensarte.

Y aunque ya no duele, sé que yo te amo, sin más y sin gaitas.

 

C. R. C. (25-08-08)