Y me tiendes la mano

Y en silencio acompañas

Y  tus ojos contemplan,

con mirada callada

Y te adentras más dentro

hasta el fondo que escapa

a los ojos que miran

tan sólo las palabras.

Tu mirada es de esas

que no pierden palabra

que al leer  se detienen

en lo que no habla

y cerrando los ojos

en silencio y con calma

destejes el tejido

que forman mis palabras.

Tu mirada es de esas

que entienden mis palabras,

esos ojos que abren

la puerta más cerrada.

Y aún encima de eso

vas y me das las gracias

y me siento al oírte

reflejo en tus palabras

por ser yo tantas veces

la que ha dado las gracias.

Tu mirada y la mía

se entienden sin palabras

son reflejos de espejo

de quien siente palabras.

 

C. R. C. (17-08-08)