viernes, 15 de agosto de 2008 9:30
por
macarey
Hieles
Alma de cántaro,
encerrada en tu cuerpo
él es el ánfora.
Hecha de barro,
mezcla tierra rojiza con caolín blanco.
Y por afuera,
un barniz que asemeja polvo de estrellas.
La Vía Láctea,
dibujada en tus ojos, no es tan lejana.
Mil golondrinas,
sobrevuelan tu pelo y allí se enredan,
juegan al escondite
con esos pájaros de tu cabeza.
Tierra mojada,
el perfume que emana de tus entrañas.
Faro en la noche,
esos ojos que esparcen luz de la aurora,
rasgas, cuando las miras, las negras sombras.
Y sin embargo
eres cántaro antiguo, resquebrajado,
que por tus grietas
sin querer vas filtrando todo tu néctar.
Almíbar azucarado, canela en rama,
con esencia de aceite puro de oliva,
y por afuera
turroncillo relleno, de puro tierna.
Aceituna altiva
Flor del almendro
Algodoncito dulce de caramelo
Dura al primer mordisco, tierna por dentro.
Dulce en lo agrio,
el sabor de tus hieles, dulce en tu boca.
C. R. C. (14-08-08)