La que se comió el chocolate

y sonríe picarona,

aún llevaba entre sus dedos

trocitos de verde hoja.

En sus ojos la alegría

de la risa de su padre

y en su carita de niña

la inocencia del no sabes.

¿Dónde estaba Garbancito?

-le dice sonriendo su padre-

y ella hace mil pucheros

y lagrimillas le salen,

pues el pobre Garbancito,

dice el cuento que ella sabe,

se encuentra en la barriguita

del buey que zampó una col

en una lluviosa tarde.

¡Garbancito....!

¡Garbancito....!

Pucheritos hace Carmen.

 

C. R. C. (13-08-08)