Ya he vuelto de la oficina, me sigue doliendo la cabeza, en la calle hace viento, el cielo estaba azul, de momento parece que las nubes dieron un respiro, no ha llovido ni a las cuatro ni ahora cuando he salido. He venido despacio, caminando, estaba muy cansada, no del trabajo, ese me gusta y he aprovechado bien la tarde, no ha venido nadie y el teléfono sólo sonó tres veces, pero en mi oficina no hay ventanas, ni una, todo el año con la luz de unos tubos fluorescentes y ahora en verano, aunque en la calle refresque, allí dentro el aire está cargado, viciado,  se acumula el calor por mucho que el ventilador renueve un poco el aire y que tengamos la puerta de las escaleras abierta. Por las tardes, sobre todo, acabo siempre con la cabeza abombada y con unas ganas locas de que el aire me dé en la cara al salir, por eso he venido despacito cara al viento sintiéndolo y agradeciéndolo. Me he sentado en un banquillo a medio camino y he fumado un cigarrillo, pensaba ir hasta una terraza y tomarme algo, tenía sed, pero al final la cabeza me ha traído para casa, me apetecía estirarme un poco en la cama con los ojos cerrados, me duelen, me siguen doliendo desde ayer. Hace un momento he leído vuestros blogs, como siempre me ha gustado leeros, me gustan los sueños de vidalibre, me encanta scalli, me seduce olorderosas, me enternece mujergris, me hace sonreír trianas, como ya escribí alguna vez, cuando leo se me va la cabeza con vosotros. Vidalibre sigue soñando, sabes, porque te lo dije al poco de empezar a leerte, que tu página es la que está en mis favoritos y ahí se quedará, me gustan tus sueños. Escalli tal vez te sorprendieras si supieras lo que sueño o lo que no sueño, a realista no sé quien ganaría de las dos. Me gusta ver los sueños de los demás me imagino que se hacen realidad y eso es tal vez la única forma de soñar que me permito aceptar, hace mucho que he dejado de soñar para mí. Mujergris eres ternura, te siento muy dentro triste y quisiera que no fuera así. Lo que me ha quedado es ver a los demás, verlos felices o intentando serlo, soñando que lo serán, ver una flor, una nube, atraparla en una foto, acariciar con palabras lo que pudo ser y no será,  y de repente como ayer, llorar al leer un mail o al ver unas fotos que yo sólo sé porque me hicieron llorar sin poder disimular delante de mi madre y de mi hija, se escaparon a borbotones las lagrimas como ahora mismo mientras escribo Ayer no pude evitarlo, subieron a traición, mientras me miraban sorprendidas, no entendían ni una ni otra lo que me hacía llorar, mi madre me riñó y mi hija me miraba con carita de extrañeza, acababa de llegar hacía tan sólo una hora y  tampoco entendía mis lagrimas, pero ayer y hoy  por más que quiera cerrarles el camino  lo buscan y escapan solas son rebeldes… van por libre pese a mí, por algo son mías. No imaginéis nada raro en ese mail  ni en esas fotos que hicieron de interruptor acuoso a mis ojos, el mail era de mi confidente, le suelo mandar en los míos lo que voy escribiendo y lo que escribís en los vuestros, él no se conecta en casa y en su trabajo no tiene acceso a estas páginas, sólo al correo. El viernes me mandó un mail diciéndome que siguiera escribiendo, porque sabía que me hacía sentir bien echar para fuera lo que llevaba dentro  y  pidiéndome que escribiera algo para él desde mi alma, lo hice, le mandé unos versos y le dije que no los publicaría hasta que los leyera y me dejara un comentario que también publicaría. Ayer me contestó y lo que escribió fue lo que me hizo llorar, al final me decía que me dejaba a mí la decisión de publicarlo o no... no pude, le escribí diciéndole esto mismo, que me había hecho llorar al leerle, cuando recibes palabras amables y notas que te aprecian de verdad a pesar de esos doce mil kilómetros de distancia, no puedes evitar sentirte agradecida por esa amistad de cinco años en la que nos hemos contado todo, él sí sabe todo de mí, todo lo que me hizo ser y sentirme como ahora me siento, gracias eternas por tu amistad, sabes que cuentas conmigo para lo que sea mi niño Miguel. Las fotos tampoco eran nada del otro jueves, eran las que mi hija había hecho en su viaje, vamos nada de particular, salvo... eso me lo callo, había algo en esas fotos que no sé si mi hija habrá apreciado, pero al verlos a los dos allí, me hizo... me hizo recordar ese mismo sitio y lo que le faltaba para ser tan especial como en las fotos de ayer... Como veis, nada raro, la rara soy yo, unas palabras amables y unas imágenes muy hermosas fueron los motivos de que hoy no me sienta capaz de otra cosa que contaros lo idiotamente estupida y sensiblona que soy a pesar de saber como escalli que los sueños no sirven para nada y que mis pies están aferrados al suelo, a pesar de mi puñetera mente racional y de mi lógica, a pesar de no esperar nada para mí, ni reprochar a nadie por ello, nadie me ha hecho daño como a mujergris, a pesar de no querer ver más que lo mágico de un cuento en los sueños de vidalibre y al terminar de leerlo pensar que bonito ojalá que tengan su colorín colorado, a pesar de contemplar y embelesarme con  la belleza de las palabras de olorderosas y trianas y admirarlos por saber expresarse así, a pesar de todo lo que no quiero ser, ni sentir  y  pese a mí...  porque me pesa... a veces llueve sobre mi corazón.