lunes, 04 de agosto de 2008 14:13
por
macarey
Llega un día...
Llega un día...
Que por haber sido destrozo tantas veces,
el destrozarse está dentro de una misma,
tantas veces recogí de mí los trozos,
que un zurcido mal cosido es mi vida.
Llega un día...
En que el romperse en mil pedazos ya se espera
y al romperte no te extraña la rotura
y te rompes y te dueles y te mueres
y sollozas y te encuentras desvalida
y no hallas en donde prender los ojos,
ni una mano a la que asir tu mano,
ni una sombra que acompañe a la tuya.
Llega un día...
Que se acepta el romperse, poco a poco
y se lucha aunque esperes la ruptura
y se sueña con no volver a romperse
y te empeñas como nunca en esa liza.
Llega un día...
¿Pero cuándo llegará ese otro día?
¿cómo hacer para no cerrar la puerta?
¿de qué sitio llegarán las nuevas fuerzas?
¿desde dónde renacer de la rotura?
Y de aquí y de allí, nos van llegando,
esas ansias que nos atan a la vida.
Desde dentro del pedazo remendado,
la sonrisa triste-alegre un día nos guiña.
Llega un día... va llegando... allá vamos...
C. R. C. (04-08-08)