miércoles, 16 de julio de 2008 21:48
por
macarey
Un café con helado y chocolate
Un beso, una caricia, un sentimiento, gracias.
Gracias.
Gracias por acordaros de mi.
Tomaremos un café de medianoche
¿Con azúcar?
Sólo y fuerte, sin azúcar me lo bebo
No me quita el sueño esa cafeína
En la vena gota a gota me la inyecto
¿Cómo está?
¿Os apetece una nube de merengue?
¿o de nata con canela y chocolate?
¿o tal vez un buen helado de vainilla?
Aquí tengo un chocolate bien fundido
Derramándose hirviente sobre los helados
¡Que gozada de sabor caliente-frío!
Mantecado, fresa y nata con pistacho,
montañitas que recubre el chocolate
y un barquillo de abanico coronante.
¿Qué os parece un tocinillo de esos de cielo?
Es que tengo una receta heredada
y me salen de chupetearse los dedos.
Vaya empacho de empalago con lo dulce,
menos mal que mi café es frío y negro,
sin azúcar en un vaso azul cobalto,
donde sorbo a sorbo siempre me lo bebo,
paladeo su sabor fuerte y amargo.
Por vosotros he sacado porcelanas,
mantelitos vainicados con encajes,
cucharillas de vieja alpaca plateada
y en el centro de la mesa he colocado
un gran centro, color negro porcelana,
donde he puesto dos orquídeas de bohemia,
blancas con el corazón rosa de nácar.
Y después del café y del chocolate,
del helado y del tocino de cielo,
miraremos juntos desde la ventana,
pero antes...
¿nos sentamos todos juntos a la mesa?
¿no lo oléis?
El aroma del café flota en el aire.
Un beso
Carmen