Esas sonrisas... en fin... allá ellos. Lo de antes de que te llamen llama creo que no es el caso, pero hoy sí me sonreí en la oficina. Estábamos mirando la tabla de mareas para este fin de semana, nos vamos a acercar hasta un rincón hermoso, de esos hechos a base de viento y mar y al que la mar y el mar dejan a solas muy pocas veces, unas escasas horas para que no se acostumbre demasiado a su abrazo y sus caricias y mientras le echa de menos se consuele con los pasos, las miradas, las caricias de los intrusos que sólo son admitidos cuando el mar la mar deja su arena a solas sin  el mar la mar. Pues sí, va a tener razón el de la sorna, o tal vez... va a ser que por su sorna me ha provocado semejante efusión romanticoide,  no se debe tentar a la siempre atenta a cualquier motivo para dejarse ir donde la lleva el aroma que respira cuando deja de ver y ve sin mirar, no hace falta mirar, ve. El caso es,  mi compañero guasón, que no se puede hacer eso que has hecho, darle alas a tu escéptica compañera, que las guasas no iban por mí, que tus dardos van a quien yo sé, pero... es que la que no se enfada, la que te dice que mira quien habla pues... va a resultar que la guasa sería mayor si me leyeras ahora, si supieras lo que me has hecho ver mirar, con tu frasecita , “estáis muy románticas las dos”... Me descolifloro como diría uno que yo me sé... que poquito te imaginas cuan certero has estado, pero... con la dirección equivocada, que una no deja de ser ante vos, la más  estrictamente ecuánime racional realista comprensiva y no tocada por el hada de los sueños... ¿a qué la sorpresa sería mayúscula? Mira tú por donde me sale ésta , quien lo iba a pensar de ella... cousas veredes que non creeredes... Mi querido marinero de agua salada, ¿qué pensarás y verás tú cuando navegas? ¿qué pasará por esa cabecita cuando surcas los mare? ¿qué te dice el viento cuando rompe tus velas?... y yo que sé, no tengo ni la más remota idea... pero ante tal imagen... que me voy con las olas y el viento y me dejo mecer por el mar la mar ¿Tú no? pues no sabes lo que te pierdes mi querido B.