No uno ni dos, cuatro y no sueltos, encadenados entre sí no sólo con los nexos usuales de los dos primeros que se unían al tercero como si éste reclamase la propiedad de los cuatro y dejase al cuarto a solas con la duda de si los otros tres estaban con o sin él. Menos mal que éste cuarto  se consolaba con su doble nexo de unión al siguiente acompañante de aquella larga lista de significantes en el largo continente que formaban entre los seis, y es que después del cuarto venía un primero que robaba todo el falso protagonismo que el que se quería haber hecho dueño de los anteriores perdía ante él. Llega por fin el  último, como el cuarto sin nexo y en su caso podemos decir que si faltaba la puntuación correcta porque casi era necesario un rotundo punto final.

 

MDCDNSDLVDDLRC

 

Entre sintagmas y nexos catorce subconjuntos para una denominación con origen conocido y conocido  final.

 

C. R. C.

 

Tanta milonga para tan breve tango.