martes, 01 de julio de 2008 19:12
por
macarey
Horizonte

Adelante.
Atrás.
Avante todo.
Arriar estas velas, no es posible.
El relente y yo, somos dos modos,
que en el frío olvidamos el abrigo.
Navegar.
Ondear.
Surcar los mares.
Recalar.
Fondear.
Buscar refugio.
Atracar.
Amarrar.
Atar los nudos,
al noray de este puerto entre dos mundos.
Hoy fondeo con mi ancla en mar abierto.
Balanceo mi barca entre dos aguas.
La resaca me arrastra al mar abierto,
donde no avistar puertos ni calas.
Marinera de mar, busco mareas,
que me arrastren sin rumbo conocido.
Sin saber su destino va mi barca,
no me dejo guiar, no llevo cartas.
Sin compás, sin timón, voy mar adentro,
no me llevo ni balsa ni bengalas.
Sólo llevo en la mano un catalejo,
sólo rolo si oteo cerca tierra.
Desplegadas las velas cara al viento,
va surcando veloz sobre las aguas.
Navegar donde nadie llegó antes,
no cejar hasta que la meta alcance,
no parar hasta que ya no haya línea
que divida el cielo de los mares.
Horizonte es el fin de mi camino,
navegar hasta hallar el precipicio,
donde el mar se convierte en catarata
y caer con sus aguas al abismo,
sin saber donde van, voy con sus aguas.
C. R. C. (01-07-08)