Calor en la oficina, viento en la calle, ideas revueltas en la cabeza
y entre todas ellas, cuando volvía hacia mi casa me hizo sonreír
escuchar una canción que a voz en grito y gesticulando como siempre
lanzaba al aire y a quien lo quisiera escuchar, cosa que yo hago siempre
que paso por donde se encuentra y hasta me siento en mi banco
de ese jardín frente a mi casa, a pocos metros del que él ocupa
y me gusta oírle porque me recuerda esas canciones con que terminaban
las comidas y las cenas en casa de la familia de mi padre...
A beber, a beber y a apurar... la copa de licor..
De colores... de colores
se visten los campos
en la primavera...
Si tu quieres que te dé...
lo que no te puedo dar...
el cordón de mi corpiño...
Si en bello desorden flotando el cabello...
si una blanda almohada apoya tu sien...
si un aire acaricia tu contorno bello... dicien...diciendo...
te can... te canta... despier... despierta mi bien...
despierta y escucha... suena una rondalla...
Su cintura se cimbrea como la caña del pescador...
No te acuerdas cuando me decías a la pálida luz de la luna,
yo no puedo querer más que a una y esa una mi vida eres tú...
Triste y sola.. sola se queda Fonseca,
triste y llorosa se queda la facultad
y los libros y los libros empeñados
en el Monte, en el Monte de Piedad...
No te vayas, no te vayas de ...
no te vayas no te vayas no de aquí...
no te vayas, no te vayas de ...
que sin ti voy a morir...
... ... ... lindo ... tierra de amor
y de ilusiones, bajo tu cielo azul
un día yo besé los labios de una linda ...
Cuando en la playa mi bella Lola
su linda cola luciendo va,
los marineros se vuelven locos
y hasta el piloto pierde el compás...
ay que placer... sentía yo,
cuando en la playa sacó el pañuelo
y me saludó, luego después
vino hacia mí, me dio un abrazo
y de aquel lazo creí morir...
En la playa se bañaba
una niña angelical
mientras las olas besaban
su figura escultural.
Al entrar en la caseta
a quitarse el bañador
va y le dice a su bañero
llena de encanto y rubor...
¡Tápame! ¡Tápame!
¡Tápame! ¡Tápame!
¡Tápame que estoy helada...!
¡Para mí será taparte
la felicidad soñada!...
Y para terminar como hace tantos años
en aquellas cenas que ha traído a mi recuerdo su voz...
todos en pie con las copas en la mano y brindando...
¡A beber, a beber y apurar la copa de licor,
que el vino hará olvidar las penas del amor...!