domingo, 22 de junio de 2008 16:26
por
macarey
Pereza
Tarde de domingo, hace calor. El pelo recogido, no soporto la melena sobre mi cuello, podría cortarme el pelo a lo chico, cortito cortito, pero me molesta igual, mejor bien tirante y recogido, así cuando me quiero soltar la melena no me arrepiento de haber usado las tijeras. La tarde está somnolienta y perezosa como yo, se está tan bién a la sombra en mi cocina, estaban tan buenos esos percebes, lo reconozco me pirran los percebes, ayer los vi en el mostrador de la pescadería, una pequeña cestilla con esas uñas y esos pedúnculos diciéndome cómeme, no me pude resistir... y hoy a pesar del calor que da el agua hirviendo y que una ensalada sería más lógica y menos calurosa... pero... una cacerola con agua, su buen puñado de sal gorda, sus ramitas de laurel y cuando hierve sumergir el cestillo dos minutos sólo dos minutos y disfrutar de su gelatinoso sabor a mar... ummmmmmmm ... pura gula... pura delicia en la boca y en el paladar... Aún huele a mar y a laurel, la tarde invita a pasearla pero... siento pereza, me dejaré de gaitas y me desperezare, tal vez sí o tal vez no... ¿acertijo?... nooooo... es que me encanta esa sensación de dejarme ir sin más, sin reloj, sin prisas... y hace tanta calor, casi oigo el mar y lo siento, lo huelo... ¿me desperezo y voy?... también puedo llenar la bañera de agua bien fría o abrir la ducha y dejar deslizar el agua por mi cuerpo... ¡vaya!... la tele a mi espalda me ha traído el mar, ahora sí que suena, se oyen las gaviotas y girándome veo las olas embravecidas.... ahora suena Claro de Luna y el mar espejea. Sólo es un rumor a lo lejos, se ha calmado el rugido, se viste de calma y sigue cantando entre susurros acariciando la orilla perezosamente... la tarde es perezosa... nada que hacer urgente, nada que haga hervir la sangre, nada que nos llame, sólo languidecer placidamente por unos minutos, cerrar los ojos, bajar la guardia... dedicarse a uno mismo... mimarse... respirar lento... suspirar... ¡pereza, pura pereza! Todo puede esperar... Me regalaré una rosa perezosa y un beso somnoliento en una tarde isla donde el claro de luna dibuja la cimbreante palmera en el manglar... Pereza en la escalera... pereza... duda... pereza... ¿subir o bajar?
http://es.youtube.com/watch?v=3JQz-Uf97Oo
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